El encuentro 'Robot sapiens' ha girado en torno a la evolución de la tecnología desde nuestros antepasados hasta la robótica moderna y ha contado con la exhibición de una talla de herramientas y la demostración de su uso por un robot. Esta jornada es organizada por el proyecto europeo METATOOL y cuenta con la colaboración del MEH
El Museo de la Evolución Humana ha acogido esta mañana una jornada de difusión con relevantes especialistas en inteligencia artificial, neurociencia y arqueología. El encuentro 'Robot sapiens', que se ha desarrollado en la planta 2 del Museo, ha versado sobre la evolución de la tecnología desde nuestros antepasados hasta la robótica moderna y ha contado con una exhibición de talla de herramientas y la demostración de un robot humanoide. Esta jornada ha sido organizada por el proyecto europeo METATOOL, financiado por el Consejo de Innovación Europeo, y ha contado con la colaboración del MEH. Este proyecto tiene el objetivo de desarrollar tecnologías innovadoras a partir del conocimiento de cómo los humanos pasaron de usar herramientas a crearlas.
El evento ha sido presentado por Rodrigo Alonso, director gerente del Sistema Atapuerca, José María Martell, vicepresidente del CSIC, Pablo Lanillos, coordinador científico de Metatool y Eudald Carbonell, vicepresidente de Fundación Atapuerca.
A lo largo de la jornada se han realizado diversas actividades en las que han participado los visitantes del MEH para observar, de una forma práctica, cómo trabajaban los hombres primitivos para realizar sus herramientas y, a continuación, ver cómo funciona un robot de última generación. Para esta primera aproximación a las herramientas primitivas se ha contado con Diego Martín Puig, tallador profesional, que ha mostrado el método utilizado en épocas ancestrales.
Por su parte, la demostración robótica ha estado protagonizada por el robot TIAGo de la empresa PAL ROBOTICS. El experimento enseña que el robot intenta alcanzar una fruta pero no puede. Entonces, TIAGo diseña una nueva herramienta que imprime en 3D y que le permite completar la tarea.
El propósito de la jornada ha sido demostrar, de forma didáctica, cómo la tecnología siempre ha formado parte de la evolución de los seres humanos y enlazarlo con la revolución tecnológica que estamos viviendo.
Crear 'Robots sapiens' es una de las aspiraciones de la Inteligencia Artificial. En el marco de esta revolución tecnológica el proyecto Metatool está desarrollando una tecnología novedosa inspirada en el desarrollo cognitivo de nuestros ancestros para que los robots inventen herramientas. De la misma forma que ya hay Inteligencia Artificial (IA) que inventa nuevos fármacos, el siguiente desafío es dotar a las máquinas de inteligencia física a través de la invención de nuevas herramientas.
El MEH, en la vanguardia de la divulgación científica
Rodrigo Alonso, director gerente del Sistema Atapuerca, ha señalado que esta actividad "es la primera de la nueva etapa que pretende consolidar al Museo de la Evolución Humana en la vanguardia nacional de la divulgación científica. La presentación del proyecto de investigación Metatool en el museo, abre una nueva línea de programación donde se pretende que los principales proyectos vinculados al estudio de nuestros orígenes encuentren en el MEH el escaparate ideal para dar a conocer los resultados de sus investigaciones". Ha destacado además que durante la jornada "los visitantes al MEH podrán conocer de manera gratuita los últimos avances en robótica vinculados al estudio de la aparición y desarrollo de la tecnología de los primeros homínidos".
Por su parte, José María Martell, vicepresidente de Investigación Científica y Técnica del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), ha afirmado que "la ciencia es el motor de desarrollo de la sociedad y que su misión fundamental es mejorar la calidad de vida de los ciudadanos". Por su parte, el coordinador científico del proyecto, Pablo Lanillos, ha señalado que se han inspirado "en el cerebro para crear la tecnología del futuro, una tecnología que nos permitirá afrontar los nuevos desafíos de la sociedad". Por último, Eudald Carbonell, ha expresado que la fabricación de herramientas es el elemento que distingue al género Homo del resto de seres vivos. Sin embargo, asegura que hominización y humanización no son sinónimos: "Solo se llega a la humanización con un pensamiento social crítico y, por eso, hay que avanzar en la socialización del conocimiento y conseguir que sus beneficios sean patrimonio de toda la población siguiendo unos mecanismos innovadores".
El estudio de la invención de herramientas es fascinante porque revela cómo la cognición humana, la cultura y la tecnología evolucionan juntas, dando forma no sólo a cómo las sociedades se transforman con el tiempo, sino también a cómo los individuos cambian su forma de pensar. Las herramientas no son meros instrumentos pasivos, sino que modifican nuestra cognición, permitiendo a los humanos aumentar la memoria, mejorar la percepción y manipular el mundo de formas que nuestros cuerpos biológicos por sí solos no podrían.
Desde las primeras hachas de piedra hasta las modernas herramientas de inteligencia artificial, cada innovación modifica la capacidad humana para resolver problemas, las estructuras sociales e incluso la arquitectura neuronal. Por ejemplo, podemos pensar en el lenguaje y la escritura como una herramienta que ha permitido a los seres humanos descargar la cognición en símbolos compartidos, lo que permite un pensamiento más complejo y abstracto de lo que sería posible de otro modo.
En la actualidad, cuando la inteligencia artificial y la robótica se integran cada vez más en nuestro paisaje cognitivo y social, el estudio de la innovación en herramientas nos ayuda a anticipar cómo las nuevas tecnologías transformarán la sociedad humana. En esencia, la innovación en herramientas es la esencia de lo que nos hace humanos: nuestra capacidad para ir más allá de los límites biológicos, modelar nuestro mundo y a su vez, ser modelados por él.
La neurociencia de la invención de herramientas
La neurociencia revela que la invención humana se basa en arquitecturas cognitivas flexibles y generativas, más que en un aprendizaje rígido y específico de una tarea. El córtex prefrontal desempeña un papel crucial en la planificación, la abstracción y la creatividad, permitiendo a los humanos generar y probar ideas novedosas. Imitar estas propiedades en la IA podría conducir a sistemas que vayan más allá del reconocimiento de patrones y lleguen a una verdadera síntesis creativa.
Se podría definir como que se trata de pensar sobre el pensamiento. Los humanos tenemos la capacidad de reflexionar y regular nuestros propios procesos de pensamiento, como la resolución de problemas, la memoria y las estrategias de aprendizaje. Esto es crucial para abordar problemas complejos como la invención de herramientas, ya que nos permite reconocer cuándo llegamos a un callejón sin salida, fomentar la exploración de nuevas ideas y, finalmente, llegar a soluciones claras. Nuestros cerebros utilizan redes específicas que ayudan a identificar incertidumbres y corregir errores.
Dotar a los robots, de capacidades metacognitivas puede mejorar significativamente sus habilidades de toma de decisiones, adaptabilidad y resolución de problemas, haciéndolos más eficaces y flexibles en entornos dinámicos.
Entender cómo la curiosidad y la resolución de la incertidumbre impulsan la fabricación humana de herramientas puede servir de base para el desarrollo de la IA. Si los sistemas de IA estuvieran equipados con modelos de aprendizaje similares, impulsados por la curiosidad, podrían explorar de forma autónoma nuevos diseños de herramientas, refinar sus estrategias de resolución de problemas y contribuir a la innovación autogenerada, como hacen los humanos.
En esencia, la invención de herramientas no consiste solo en resolver problemas inmediatos, sino que surge de impulsos cognitivos profundamente arraigados que empujan a los humanos hacia la exploración creativa, el aprendizaje iterativo y el progreso a largo plazo. Por ejemplo, los antiguos humanos que experimentaban con distintos tipos de madera o piedra habrían descubierto qué materiales eran los más adecuados para determinadas tareas. La curiosidad lleva a los individuos a construir sobre los conocimientos existentes, integrando las nuevas observaciones en diseños de herramientas más complejos.
Ética, consciencia e invención de herramientas
La jornada termina esta tarde con una mesa redonda en el salón de actos del Museo sobre la consciencia, la IA y su relación con la creación e invención de herramientas, incluyendo los avances científicos y los dilemas éticos, moderada por Rosa M. Tristán, periodista especializada en divulgación científica, y que ha contado con la presencia de Pablo Lanillos y Eudald Carbonell. Estas tecnologías, inevitablemente, planean preocupaciones éticas relevantes para nuestra sociedad. Este estudio no persigue el desarrollo consciencia artificial, sino que se inspira en los procesos de la consciencia humana para mejorar la tecnología. En este sentido, METATOOL pone de manifiesto que es crucial tener un debate profesional sobre las dimensiones éticas de estas tecnologías inspiradas en el cerebro para informar de forma adecuada a la sociedad. Por este motivo, esta jornada científica también ha debatido sobre el componente deontológico de las investigaciones más avanzadas y ha tratado de avanzar en las medidas de regulación y control de la utilización de la IA.
La jornada finalizará mañana jueves con una visita técnica de los investigadores a los Yacimientos de Atapuerca y al Centro de Arqueología Experimental (CAREX).
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