El compromiso de Castilla y León con el medioambiente, materializado a través del reciclaje, alcanzará este año una cifra excepcional, resultado del esfuerzo conjunto llevado a cabo por todos sus ciudadanos. Según previsiones de cierre de año de la Junta de Castilla y León, sus administraciones y Ecoembes, la organización que cuida del medioambiente coordinando el reciclaje de envases domésticos, cada castellanoleonés reciclará en el contenedor amarillo ?el destinado a envases de plástico, latas y briks? un 10,8% más que el pasado año, un crecimiento dos veces mayor que el experimentado en 2017. Traducido a número de envases, cada ciudadano depositará en el contenedor amarillo 920 envases de plástico, latas y briks.
Estos datos, que han sido presentados esta mañana por Juan Carlos Suárez-Quiñones, consejero de Fomento y Medio Ambiente de Castilla y León, y Ángel Hervella, director de Gestión Local y Autonómica de Ecoembes, en el marco de una rueda de prensa celebrada en el Centro de Tratamiento de Residuos de Palencia, reflejan la cada vez mayor implicación de los castellanoleoneses con el medioambiente. En un momento de creciente preocupación global por la contaminación, el cambio climático o los plásticos, los ciudadanos de la comunidad muestran su responsabilidad con su entorno a través de gestos individuales como el reciclaje, cuyos beneficios para el medioambiente son directos, tanto en ahorro de emisiones de CO2 como en consumo de agua y energía, así como para mantener los espacios naturales libres de basuraleza (residuos abandonados por el ser humano en la naturaleza).
Estas cifras también son resultado del esfuerzo conjunto llevado a cabo por el gobierno regional, los municipios, las mancomunidades y Ecoembes por ofrecer a los ciudadanos más y mejores infraestructuras que faciliten el reciclaje en cualquier momento. Así, además de los 28.269 contenedores repartidos por la región y las mejoras en las rutas de recogida, destacan las acciones encaminadas a promover el reciclaje en nuevos entornos, como el proyecto piloto que se ha llevado a cabo, junto al Ayuntamiento de Valladolid, con el fin de impulsar nuevas medidas de economía circular en la ciudad. Acercar el reciclaje a los ciudadanos era algo que también buscaba el proyecto Camino del Reciclaje, desarrollado en colaboración con la Junta para facilitar la recogida selectiva y el reciclaje a lo largo de la Ruta Jacobea.
"No podemos negar que, cada vez más, los ciudadanos son conscientes de los retos ambientales a los que nos enfrentamos como sociedad y de cómo cada uno de nosotros, con pequeños gestos, podemos contribuir a mejorar esta situación. Los resultados de reciclaje de envases en Castilla y León han experimentado en los últimos años un crecimiento constante, pero las previsiones de 2018 reflejan, además, que los castellanoleoneses apuestan por el reciclaje como herramienta para cuidar del medioambiente. No obstante, no podemos relajarnos, tenemos que seguir avanzando en este sentido porque todavía queda mucho por hacer", ha declarado Ángel Hervella.
Por su parte, Juan Carlos Suárez-Quiñones ha querido destacar que "la educación ambiental está permitiendo mejorar los datos del reciclaje" y, lo que es más importante, que se ha convertido en un hábito que "ya está dentro del ADN de los ciudadanos".
El contenedor azul, también más llenoAdemás de unos contenedores amarillos más llenos, también se prevé que el reciclaje de los envases de papel y cartón experimente un considerable aumento durante este año, al crecer un 4,3% con respecto a 2017, gracias a que cada castellanoleonés reciclará 717 envases en el contenedor azul.