El concejal de Participación Ciudadana, José Antonio López, ha presentado los datos correspondientes al informe de Quejas y Sugerencias del último trimestre del año 2025 que reflejan “un aumento de la participación ciudadana y una consolidación de los canales digitales como principal vía de comunicación con la administración local”.
Durante el año 2025 se registraron más de 11.000 incidencias, de las cuales 5.965 fueron quejas y 1.155 sugerencias. En comparación, en 2024 se contabilizaron 4.883 quejas y 1.184 sugerencias. López ha indicado que desde el Equipo de Gobierno interpretan este incremento como una muestra de implicación ciudadana y no únicamente como un indicador negativo.
La principal vía de entrada de las reclamaciones continúa siendo la aplicación municipal Burgos al Móvil. El teléfono 010 se mantiene como el segundo canal más utilizado, mientras que la web y la atención presencial tienen un carácter residual.
El informe del cuarto trimestre recoge 1.700 quejas y sugerencias, con un “ligero incremento con respecto al trimestre anterior y un descenso moderado de las sugerencias”. El plazo máximo de respuesta es de 15 días hábiles, “aunque el tiempo medio real se sitúa entre 8 y 10 días”.
El servicio de autobuses urbanos fue el que acumuló mayor número de quejas, con 1.481 incidencias registradas. En el último trimestre se contabilizaron 380, lo que supone una media de cuatro diarias. López ha recalcado que hay que contextualizar esta cifra en relación con el elevado volumen de viajeros y trayectos diarios.
Respecto a los retrasos en las líneas, el edil popular ha indicado que obedecen en gran medida a factores externos como el tráfico o incidencias en la vía pública, aunque ha asegurado que existen mecanismos de refuerzo cuando se detectan necesidades operativas.
Tras el transporte urbano, las áreas con más reclamaciones fueron Medioambiente y Policía Local centradas en la limpieza viaria o los estacionamientos indebidos, respectivamente.
López ha recalcado que la comisión especial de sugerencias y reclamaciones, dotada de reglamento propio, constituye una herramienta de mejora continua. “Los informes no se conciben como un catálogo para señalar errores, sino como un mapa que permite identificar barrios, líneas o servicios con mayor concentración de incidencias y priorizar actuaciones”.