El Ayuntamiento pone en marcha el sistema lumínico de la fortaleza, pero se retrasa la entrada en servicio de las bicicletas
El Castillo de Burgos cuenta ya con su nueva iluminación ornamental, visible desde diferentes puntos del centro de la ciudad. La actuación se ha activado en la tarde del jueves, aunque el conjunto monumental todavía no ha sido recepcionado en su totalidad, ya que el sistema de luces se encontraba previamente instalado.
El concejal de Hacienda, Ángel Manzanedo, ha explicado que el diseño lumínico se basa en luz cálida con el objetivo de integrarse en el entorno urbano y patrimonial. En este sentido, se ha buscado mantener una imagen equilibrada que no interfiera visualmente con otros monumentos emblemáticos, como la Catedral, cuya iluminación mantiene su protagonismo en el conjunto histórico.
Por otro lado, el proyecto de bicicletas previsto para facilitar el acceso a la fortaleza continúa sin ponerse en marcha. Aunque se anunció la disponibilidad de unas 40 unidades, estas todavía no han sido entregadas.
De este modo, mientras la iluminación del Castillo ya es una realidad, las medidas destinadas a mejorar la movilidad hasta el recinto siguen pendientes.