El tribunal respalda la credibilidad de las víctimas y rechaza el recurso del acusado pese a la ausencia de pruebas físicas directas
El Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León ha confirmado la condena de hasta 20 años de prisión impuesta a un hombre por la agresión sexual continuada a dos menores en Burgos, al desestimar íntegramente el recurso de apelación presentado por la defensa.
La resolución ratifica la sentencia de la Audiencia Provincial, que consideró probado que el acusado sometió a una de las víctimas a abusos durante un periodo de aproximadamente cinco años, desde que tenía seis años, y que también agredió sexualmente a una segunda menor en otro episodio.
El tribunal fundamenta su decisión en la solidez de los testimonios de las víctimas, que califica de coherentes, persistentes y verosímiles, y subraya la existencia de elementos de corroboración que refuerzan sus declaraciones.
Frente a las alegaciones de la defensa, los magistrados concluyen que el tiempo transcurrido desde los hechos no invalida los relatos ni genera dudas suficientes para cuestionar la condena. Asimismo, consideran que la ausencia de pruebas médicas directas resulta compatible con el retraso en la denuncia, motivado por el miedo y las amenazas sufridas por las menores.
Además de las penas de prisión, el condenado deberá indemnizar a las víctimas con un total de 300.000 euros, cumplir medidas de libertad vigilada y mantener la prohibición de acercarse o comunicarse con ellas durante años.
La sentencia refuerza la doctrina de que, en delitos sexuales, el testimonio de la víctima puede constituir prueba suficiente cuando cumple los requisitos de credibilidad exigidos por la jurisprudencia.