El estado de la ribera del río Arlanzón a su paso por la avenida Palencia, en la margen izquierda, ha comenzado a generar preocupación entre usuarios de la zona. El crecimiento descontrolado de la vegetación, que en algunos tramos presenta un aspecto similar al de una selva, está provocando daños visibles en infraestructuras cercanas
Entre el puente Castilla y el puente Malatos, varios árboles han llegado a romper partes del muro de contención, como se aprecia en distintos puntos del recorrido. Las raíces, al expandirse, han desplazado bloques de piedra, comprometiendo la estabilidad de la estructura y ofreciendo una imagen de abandono.
Aunque cualquier actuación en esta área requiere autorización de la Confederación Hidrográfica del Duero, sería conveniente llevar a cabo labores de mantenimiento y limpieza. Una intervención preventiva permitiría evitar daños mayores y contribuiría a mejorar la imagen de este entorno natural, muy transitado tanto por peatones como por ciclistas.
Además del impacto estético, la falta de control de la vegetación podría derivar en problemas de seguridad si el deterioro del muro continúa avanzando.