La Audiencia Provincial impone 16 meses de prisión -suspendidos-, multa e inhabilitación tras proferir expresiones vejatorias y amenazar con unas tijeras a un niño de 10 años
La Audiencia Provincial de Burgos ha condenado a una mujer por un delito contra los derechos fundamentales, en su modalidad de lesión de la dignidad por motivos racistas, en concurso con un delito contra la integridad moral y otro leve de amenazas, tras protagonizar un grave incidente en un colegio de la provincia.
Los hechos se remontan al 8 de enero de 2024, cuando la acusada acudió a un centro escolar de Aranda de Duero para recoger a sus nietas. Sin autorización, accedió al comedor del colegio y, delante de unos quince menores, se dirigió a un alumno de 10 años profiriendo insultos de carácter racista y amenazas, generándole un profundo sentimiento de humillación y miedo.
Según recoge la sentencia, la mujer actuó movida por el desprecio hacia las personas negras y se aprovechó de su superioridad frente al menor, lo que ha sido considerado agravante tanto de discriminación como de abuso de superioridad.
El tribunal le ha impuesto una pena de 16 meses de prisión, además de una multa económica, la prohibición de acercarse o comunicarse con el menor durante varios años y la inhabilitación durante nueve años para ejercer profesiones en el ámbito educativo, deportivo o de ocio. Asimismo, deberá indemnizar a la víctima con 2.000 euros por los daños morales causados.
No obstante, la ejecución de la pena de prisión ha sido suspendida durante dos años, condicionada a que la condenada no vuelva a delinquir, abone la indemnización y participe en un programa formativo en materia de igualdad y no discriminación.
La sentencia fue dictada tras la conformidad de las partes en el juicio oral y ya es firme.