El Ayuntamiento activa servicios mínimos y busca autobuses prestados mientras pide paciencia a los usuarios
El grave incendio que ha afectado a las cocheras municipales de Burgos ha obligado a una reestructuración inmediata del servicio de autobuses urbanos, con importantes cambios que ya están afectando a miles de usuarios. De los 58 vehículos que operan habitualmente cada día, este martes solo han podido salir a la calle 31, lo que ha reducido la cobertura y aumentado los tiempos de espera.
El servicio funciona desde primera hora bajo un esquema similar al de una jornada de huelga, con servicios mínimos y ajustes constantes para intentar garantizar la movilidad en todos los barrios. Aun así, varias líneas han quedado suspendidas temporalmente, entre ellas la 7, 9, 10, 15, 20 y 23, afectando especialmente a zonas como el barrio del Pilar, Cortes o el entorno de Fuentes Blancas.
En el resto de líneas, la frecuencia de paso se ha visto alterada. Algunas mantienen sus horarios habituales, pero en la mayoría de los casos los tiempos de espera se han duplicado, pasando por ejemplo de 20 a 40 minutos o de 30 a una hora. La línea 1, una de las más utilizadas, ha reducido ligeramente su frecuencia, pasando de ocho a diez minutos.
Uno de los problemas añadidos es la pérdida total de los autobuses de menor tamaño, utilizados especialmente en el centro histórico, lo que limita aún más la capacidad de adaptación del servicio.
El Ayuntamiento ha comenzado a buscar soluciones de emergencia para recuperar parte de la operatividad. Entre ellas, se están manteniendo contactos con otros municipios cercanos, la Junta de Castilla y León y empresas del sector para intentar conseguir autobuses en préstamo. También se ha convocado una reunión con una de las compañías proveedoras para estudiar alternativas a corto plazo.
Mientras tanto, el Consistorio ha pedido comprensión a la ciudadanía ante una situación “excepcional” que tendrá impacto tanto en la movilidad diaria como en las cuentas municipales. Se estima que el sistema de transporte urbano, que mueve unos 16 millones de viajeros al año, tardará tiempo en recuperar la normalidad.