El Pleno avala suspender las tasas tras el incendio de las cocheras mientras los socialistas cuestionan la falta de informes preceptivos
El Ayuntamiento de Burgos ha aprobado este lunes en un Pleno Extraordinario y Urgente la suspensión temporal de la ordenanza fiscal del servicio de autobuses urbanos, lo que permitirá la gratuidad provisional del transporte durante, aproximadamente, un mes y medio. La medida ha salido adelante con la abstención del PSOE.
El equipo de Gobierno ha defendido que la decisión responde a la situación excepcional provocada por el incendio de las cocheras municipales, que dejó fuera de servicio a parte de la flota. Ante la incorporación de autobuses cedidos -sin sistemas de cobro instalados-, el Ejecutivo local ha optado por suspender las tasas en lugar de tramitar una modificación fiscal, alegando motivos de urgencia.
La urgencia de la sesión ha sido ratificada también con la abstención socialista. Durante el debate, el concejal socialista Julio César Arnáiz ha subrayado la necesidad de justificar adecuadamente este carácter extraordinario.
También desde el PSOE, su portavoz Josué Temiño ha insistido en que su grupo no cuestiona la gratuidad, sino la forma de aprobarla. Los socialistas han argumentado su abstención en la ausencia de informes de Secretaría e Intervención, que consideran preceptivos, y han advertido de posibles responsabilidades patrimoniales para los concejales si la medida fuese recurrida.
Por su parte, la alcaldesa, Cristina Ayala, ha rechazado estas críticas y ha acusado al PSOE de tratar de “boicotear” la gratuidad del servicio. Según defendió, la tramitación es conforme a la legalidad y se apoya en el criterio del secretario municipal.
La portavoz del equipo de Gobierno, Andrea Ballesteros (PP), ha explicado que la suspensión busca evitar desigualdades entre los usuarios de los autobuses municipales y los vehículos cedidos, mientras que el presidente del Servicio Municipalizado de Autobuses, César Barriada, ha detallado que será necesario entre un mes y mes y medio para adaptar los nuevos vehículos a los sistemas de cobro.
Desde Vox, su portavoz Fernando Martínez-Acitores ha apoyado la medida al considerar que la situación es “muy excepcional” y requiere decisiones ágiles para garantizar el servicio.
El debate ha derivado en un cruce de reproches entre Gobierno y oposición. Mientras el Ejecutivo local ha acusado al PSOE de romper el consenso inicial, los socialistas han denunciado una gestión precipitada y sin garantías jurídicas suficientes.
Finalmente, el acuerdo de suspensión -con efectos desde el 4 de mayo y hasta su publicación en el Boletín Oficial de la Provincia- ha quedado aprobado, permitiendo que el servicio de autobuses opere gratuitamente de forma temporal.