El procurador socialista denuncia que el proyecto acumula 14 años de obras paralizadas, reclama una estrategia industrial para captar inversión y defiende la “integridad territorial” de Treviño
El procurador socialista por Burgos en las Cortes de Castilla y León, Daniel de la Rosa, ha cargado contra la Junta y el Partido Popular por la “parálisis institucional” que, a su juicio, vive la Comunidad tras las elecciones autonómicas, y ha reclamado la puesta en marcha “inmediata” de un plan de promoción y comercialización del Parque Tecnológico de Burgos para evitar que las instalaciones queden vacías una vez concluyan las obras.
Durante una comparecencia ante los medios, De la Rosa ha criticado que, más de dos meses después de los comicios, todavía no exista fecha para un pleno de investidura ni se hayan constituido las comisiones parlamentarias, lo que, según ha denunciado, impide el control de la acción del Gobierno autonómico y limita la actividad legislativa de la oposición.
El dirigente socialista ha centrado buena parte de su intervención en el Parque Tecnológico de Burgos, cuya creación fue impulsada por la Junta hace dos décadas. Según ha recordado, el proyecto fue promovido formalmente en 2006, aunque las obras no comenzaron hasta 2010 y han sufrido sucesivas paralizaciones administrativas, judiciales y económicas.
“En 20 años, 14 hemos estado con la obra parada y solo seis con la obra en marcha”, ha asegurado De la Rosa, quien ha calificado el desarrollo del parque como “el mejor ejemplo” de la lentitud en la ejecución de infraestructuras por parte de la Junta.
El procurador socialista ha afirmado que la primera fase de urbanización, con 63 hectáreas y 109 parcelas, está prácticamente concluida, aunque todavía no se ha producido la recepción oficial de las obras. Sin embargo, ha mostrado su preocupación por la falta de empresas interesadas en instalarse y por la ausencia de avances en el edificio central anunciado por la Junta para albergar proyectos de innovación, transferencia tecnológica y emprendimiento.
En este sentido, ha reclamado al Ejecutivo autonómico que impulse “de manera inmediata” un plan estratégico en colaboración con el Ayuntamiento de Burgos, la Universidad de Burgos, la patronal FAE y la sociedad municipal ProBurgos para convertir el enclave en un “nodo europeo de energía inteligente, industria avanzada y transformación tecnológica”.
Además, ha anunciado el registro de varias preguntas parlamentarias para conocer la fecha prevista de recepción de las obras, el coste final del proyecto, las posibles desviaciones presupuestarias y las actuaciones previstas para atraer inversiones al recinto.
De la Rosa también ha alertado sobre la pérdida de oportunidades industriales en Castilla y León ante la llegada de fabricantes chinos del sector de la automoción a otras comunidades autónomas. Según ha indicado, distintas informaciones sitúan a Galicia, Aragón, Cataluña, Comunidad Valenciana o Madrid como destinos prioritarios de nuevas inversiones, mientras Castilla y León “no aparece en ninguna previsión” pese a ser uno de los principales polos automovilísticos del país.
Por ello, los procuradores socialistas de las nueve provincias han registrado una iniciativa conjunta para exigir explicaciones sobre las actuaciones desarrolladas por la Junta para captar inversiones internacionales vinculadas al automóvil y las negociaciones mantenidas con empresas chinas interesadas en implantarse en España.
Durante la rueda de prensa, De la Rosa también se ha referido a la situación del enclave de Treviño tras las últimas declaraciones políticas sobre su posible integración en el País Vasco. El dirigente socialista ha defendido que “no se va a hacer absolutamente nada” en contra del criterio de Castilla y León y de la provincia de Burgos, y ha garantizado la defensa de la “integridad territorial” tanto de Burgos como de la Comunidad Autónoma.
Por último, preguntado por la investigación judicial que afecta al expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, De la Rosa ha expresado su “máximo respeto” a la actuación judicial y a la presunción de inocencia. Aunque ha reconocido que se trata de “un golpe duro” para el PSOE, ha pedido “serenidad, rigor y cautela” al recordar que el procedimiento se encuentra todavía “en una fase muy preliminar”.