Los trabajos comenzarán entre septiembre y octubre, se prolongarán durante siete u ocho meses y cuentan con una inversión de 58.000 euros financiada íntegramente por Cajaviva Caja Rural
La Catedral de Burgos acometerá la restauración de la policromía de la sacristía mayor tras detectar una serie de manchas blancas en la cúpula provocadas por la presencia de sales, una patología que está causando la pérdida de color, según ha explicado la arquitecta del templo, Verónica Quintanilla.
Tal y como ha señalado, este tipo de problemas suele estar relacionado con la presencia de agua. Sin embargo, las cubiertas de la Catedral se encuentran en perfecto estado gracias al mantenimiento periódico que se realiza. De hecho, una nueva revisión confirmó que la cubierta, ejecutada hace varias décadas, no presenta deficiencias ni filtraciones recientes que pudieran explicar la aparición de las sales.
Ante esta situación, se encargó un estudio específico para determinar el origen de la patología. Las conclusiones apuntan a la existencia de agua remanente en el interior de los muros que, al intentar salir al exterior, genera sales y provoca el deterioro de la policromía.

Quintanilla ha explicado que la sacristía mayor se encuentra en una de las zonas del templo más expuestas a las variaciones de temperatura y humedad. En ese proceso de evaporación, el agua transporta las sales hasta la superficie, lo que termina afectando a la decoración pictórica de la cúpula.
La intervención comenzará con la corrección del problema de ventilación existente. Para ello, se habilitará una apertura en una de las ventanas del cupulín, orientada al norte, con el fin de favorecer la ventilación continua de la capilla. El sistema contará con un sensor de lluvia que permitirá el cierre automático de la ventana en caso de precipitaciones. Una vez solucionada esta cuestión, se procederá a la restauración de las zonas afectadas mediante un trabajo artesanal de recuperación de la policromía.
Los trabajos arrancarán previsiblemente entre septiembre y octubre, tendrán una duración estimada de entre siete y ocho meses y contarán con un presupuesto de 58.000 euros, financiados íntegramente por Cajaviva Caja Rural.