Los alumnos del programa mixto Puntadas Gigantinas han diseñado y confeccionado en apenas dos meses los nuevos vestuarios de los emblemáticos gigantones burgaleses, inspirados en la indumentaria histórica de sus respectivas épocas
El Taller Textil del Ayuntamiento de Burgos ha presentado este miércoles los nuevos trajes de los gigantones Diego Porcelos y Doña Berenguela, una actuación desarrollada por los participantes del programa mixto de formación y empleo Puntadas Cidianas, que comenzó el pasado mes de marzo y tendrá una duración de nueve meses.
La técnica de Formación y Empleo del Ayuntamiento, Anabeth Sorrigueta, ha explicado que este programa está orientado a la confección de distintos elementos con finalidad municipal. Uno de sus primeros encargos ha sido precisamente la renovación de la indumentaria de dos de las figuras más representativas de la comparsa de gigantones de la ciudad.
La coordinadora del taller, Sonia Sainz, ha detallado que los trabajos comenzaron a mediados de abril tras una primera fase de formación y aprendizaje. El proceso arrancó con una labor de investigación histórica para adaptar la vestimenta de ambos personajes a sus respectivas épocas, pese a que existe una diferencia temporal de varios siglos entre ellos.
Así, para el diseño de Doña Berenguela, reina de Castilla en el siglo XII, el equipo tomó como referencia restos textiles conservados en el Monasterio de Las Huelgas. La documentación consultada permitió conocer tejidos y tonalidades utilizadas en la época, especialmente sedas en colores verdes y ocres. Finalmente, se optó por incorporar el verde en la prenda interior, mientras que el vestido exterior se confeccionó en blanco para suavizar el conjunto.
En el caso de Diego Porcelos, fundador de Burgos y conde del siglo IX, se eligió un tono berenjena que aportara mayor sobriedad, incorporando además elementos blancos para armonizar visualmente ambos trajes y reforzar su presentación conjunta en los desfiles.
Más allá del diseño exterior, el taller afrontó importantes desafíos técnicos. Entre ellos destacó la creación de nuevas hombreras y estructuras interiores que permitieran mejorar la caída de las prendas sobre figuras de cerca de cuatro metros de altura. Según han explicado las responsables del proyecto, los trajes anteriores presentaban problemas de adaptación a la estructura real de los gigantones.
El trabajo también exigió manejar grandes volúmenes de tela y adaptar continuamente los diseños a las dimensiones reales de las figuras. Durante el proceso se incorporaron nuevos detalles decorativos, como aplicaciones doradas, bolsos históricos -una bombonera y una faltriquera- y diversos complementos que todavía se encuentran en fase de elaboración, entre ellos collares para Doña Berenguela y una espada.
Además, los alumnos trabajaron conjuntamente con los porteadores para ajustar la ubicación de las aberturas que permiten la visión desde el interior de los gigantones, mejorando así la comodidad y seguridad durante los recorridos festivos.
Los nuevos trajes también se han adaptado a las modificaciones estéticas realizadas en los últimos años sobre las figuras. En el caso de Doña Berenguela, el cambio de posición de la cabeza y la renovación del maquillaje han transformado notablemente su aspecto. Por su parte, el Ayuntamiento mantiene entre sus proyectos futuros la modificación del rostro de Diego Porcelos y la retirada de la corona que actualmente porta, al tratarse de un conde y no de un rey.
En total, seis alumnos y la coordinadora del taller han participado en la confección de los nuevos vestuarios, un trabajo realizado en una plazo especialmente reducido y que podrá verse en las próximas fiestas de San Pedro y San Pablo. Según han destacado las integrantes del programa, el resultado ha sido especialmente satisfactorio y supone una contribución del patrimonio festivo y cultural de la ciudad.