Los socialistas registran una iniciativa en las Cortes de Castilla y León para reforzar la atención psicológica, mejorar la detección precoz y combatir la soledad no deseada en el medio rural
El Grupo Parlamentario Socialista en las Cortes de Castilla y León ha registrado una proposición no de ley para instar a la Junta a aprobar un plan específico de prevención del suicidio dirigido a las personas mayores en la provincia de Burgos. La iniciativa pone el foco en un colectivo especialmente vulnerable y plantea medidas de detección precoz, intervención y seguimiento, con especial atención al medio rural.
La portavoz socialista de Sanidad y Bienestar Social, Virginia Jiménez, ha justificado la propuesta al señalar que más de un tercio de las personas fallecidas por suicidio en 2025 tenía más de 70 años. A su juicio, factores como el envejecimiento de la población, la dispersión geográfica, la soledad no deseada, la pérdida de autonomía o las dificultades para acceder a servicios especializados incrementan el riesgo, especialmente en una provincia como Burgos, que cuenta con 371 municipios, la cifra más alta de Castilla y León.
Jiménez considera que las actuaciones desarrolladas por el Gobierno autonómico en materia de salud mental durante los últimos años han resultado insuficientes para afrontar un problema que, según sostiene, requiere políticas específicas adaptadas a las necesidades de las personas mayores.
La proposición plantea la elaboración de un plan de prevención que incluya actuaciones de detección temprana, intervención y seguimiento para mayores de 65 años, sin excluir a otros colectivos en situación de especial vulnerabilidad. Además, propone que su desarrollo se lleve a cabo de forma coordinada entre la Gerencia de Salud de Burgos, los servicios sociales, las entidades locales y las organizaciones del tercer sector.
Entre las medidas concretas, el PSOE solicita reforzar los recursos de atención psicológica y salud mental, especialmente en la Atención Primaria del medio rural, con el objetivo de agilizar el acceso a las personas que presenten factores de riesgo o síntomas de depresión, aislamiento o conducta suicida. Asimismo, reclama la implantación de un protocolo específico para detectar el riesgo suicida en centros de salud, hospitales, residencias, centros de día y servicios de ayuda a domicilio, acompañado de formación para los profesionales implicados.
La iniciativa también apuesta por impulsar programas de prevención de la soledad no deseada en colaboración con los ayuntamientos de la provincia y desarrollar campañas de información y sensibilización dirigidas a las personas mayores, sus familias y cuidadores.