La pintura contemporánea de Jesús Burgos Santos convivirá durante casi dos meses con la arquitectura histórica del claustro, creando un sugerente diálogo entre épocas: la fuerza del color frente a la piedra, la libertad de la pincelada frente a la permanencia del patrimonio y la mirada contemporánea dentro de un espacio cargado de historia.
El histórico claustro de la Iglesia de Sasamón acogerá desde este sábado 18 de julio al 9 de septiembre de 2026, la exposición ‘Pintura moderna dentro del gótico’, protagonizada por la obra del pintor sasamonense Jesús Burgos Santos. La pintura contemporánea de Jesús Burgos Santos convivirá durante casi dos meses con la arquitectura histórica del claustro, creando un sugerente diálogo entre épocas: la fuerza del color frente a la piedra, la libertad de la pincelada frente a la permanencia del patrimonio y la mirada contemporánea dentro de un espacio cargado de historia.
La exposición reunirá entre 60 y 70 obras y ofrecerá un amplio recorrido por la trayectoria del artista a través de paisajes, bodegones, retratos y temas figurativos. Una selección que permitirá al visitante conocer las distintas etapas de una vida dedicada a la pintura y descubrir la evolución de su lenguaje artístico. La muestra podrá visitarse todos los días, en horario de 11:00 a 14:00 y de 16:00 a 18:00 horas.
Un regreso a los orígenes
La exposición posee un significado especialmente emotivo para Jesús Burgos Santos. Nacido en Sasamón y residente desde hace muchos años en el País Vasco, el artista regresa ahora a su localidad natal para mostrar su obra en uno de sus espacios patrimoniales más singulares.
“Es un orgullo exponer en mi pueblo, Sasamón, y ser el primer artista en hacerlo en el hermoso claustro de la iglesia”, explica.
Este regreso convierte la exposición en algo más que una muestra pictórica: es también un encuentro con las raíces, con el paisaje de la memoria y con el lugar donde comenzó su historia personal.
De los grandes maestros a una voz propia
Desde su juventud, Jesús Burgos Santos ha cultivado la pintura al óleo. En una primera etapa de aprendizaje se acercó a la obra de los grandes pintores clásicos e impresionistas, estudiando sus técnicas, su tratamiento de la luz y su manera de construir la imagen.
Algunas de las obras presentes en la exposición poseen una especial importancia pictórica y reflejan la influencia de grandes maestros como José de Ribera, Joaquín Sorolla y Rembrandt. Estas referencias forman parte de un largo camino de aprendizaje que, con el paso del tiempo, ha desembocado en una pintura cada vez más personal y reconocible.
Del impresionismo al “impresionismo roto”
La trayectoria de Jesús Burgos Santos muestra una clara evolución desde un impresionismo de raíz clásica hacia lo que el propio artista denomina “impresionismo roto”. En esta etapa, la mancha de color adquiere mayor protagonismo que el detalle figurativo, dando lugar a una pintura más libre, espontánea y expresiva. En este proceso de evolución fueron especialmente importantes las enseñanzas recibidas del pintor Richard Pérez.
La exposición permitirá contemplar este recorrido: desde obras más ligadas a la representación figurativa hasta composiciones en las que el color, la materia y la fuerza de la pincelada se convierten en los verdaderos protagonistas.
Pintura moderna dentro del gótico
El propio título de la muestra resume uno de sus grandes atractivos. La pintura contemporánea de Jesús Burgos Santos convivirá durante casi dos meses con la arquitectura histórica del claustro, creando un sugerente diálogo entre épocas: la fuerza del color frente a la piedra, la libertad de la pincelada frente a la permanencia del patrimonio y la mirada contemporánea dentro de un espacio cargado de historia.
Con una amplia trayectoria y numerosas exposiciones individuales y colectivas en Vizcaya, Burgos y Palencia, Jesús Burgos Santos regresa ahora a Sasamón con una muestra muy especial: una exposición que reúne arte, memoria y emoción.