El portavoz del PSOE en el Ayuntamiento de Burgos, Josué Temiño, ha dibujado un panorama completamente opuesto al presentado por el equipo de Gobierno durante el Debate sobre el Estado de la Ciudad
Temiño ha resumido la situación del municipio en una sola palabra: "desilusionada".
El portavoz ha reprochado a la alcaldesa haber convertido el debate en un ejercicio de triunfalismo y ha sostenido que el Gobierno municipal carece de un verdadero proyecto de ciudad. A su juicio, las actuaciones anunciadas por el Ejecutivo son una suma de iniciativas inconexas, promesas incumplidas y anuncios sin planificación económica.
El dirigente socialista ha repasado distintos ejemplos para justificar esa afirmación, desde las obras del Monasterio de San Juan hasta el proyecto del Mercado Norte, la gestión de las instalaciones deportivas o la situación de la Casa de Cultura de Gamonal. También ha criticado la retirada de ayudas sociales durante la etapa de gobierno con Vox, el retraso en el pago de subvenciones y convenios a entidades, así como los problemas sufridos por colectivos culturales y deportivos.
Uno de los capítulos más extensos de su intervención se ha centrado en el transporte público y el incendio de las cocheras municipales. Temiño ha asegurado que el PSOE mostró "lealtad institucional" tras el siniestro, aunque ha acusado posteriormente al Gobierno de utilizar políticamente la gratuidad de los autobuses y de priorizar su imagen sobre la búsqueda de soluciones estructurales. También ha lamentado que el Ayuntamiento no hubiera previsto una mayor renovación de la flota antes del incendio.
El portavoz socialista ha dedicado buena parte de su discurso a cuestionar la situación económica del Ayuntamiento. Ha alertado del aumento de los reconocimientos extrajudiciales de crédito, del recurso continuado a contratos menores y de la pérdida de fondos europeos, además de advertir de que la refinanciación pendiente condiciona la capacidad inversora del Consistorio. Según ha defendido, el Ejecutivo municipal ha comprometido inversiones sin garantizar previamente su financiación.
Para Temiño, Burgos necesita recuperar una planificación a largo plazo basada en prioridades claras y abandonar una gestión sustentada, según ha afirmado, en "el pan y circo" y en una sucesión constante de anuncios.