La tercera etapa de la XLVIII Vuelta a Burgos cumplió con todos los pronósticos. El estreno del puerto de El Escudo en la ronda burgalesa no defraudó y terminó convirtiéndose en el escenario donde se decidió la victoria del día y cambió el maillot morado de líder. El austríaco Felix Gall fue el más fuerte en las rampas finales para conquistar la etapa y hacerse con el liderato de una carrera que entra en su fase decisiva.
La jornada comenzó con un ritmo vertiginoso. Un primer intento de fuga en el Alto de Bocos apenas inquietó al pelotón, que neutralizó rápidamente el movimiento. Poco después se formó la escapada buena del día con Bastien Tronchon, Gorka Corres, Mathieu Burgaudeau, Valentin Retailleau, Iker Mintegi y Diego Uriarte, un sexteto que llegó a abrir una renta superior a los tres minutos y medio.
La aventura encontró en Diego Uriarte a su principal protagonista. El corredor del Equipo Kern Pharma fue el más fuerte en los pasos puntuables de La Hoya, Ojo Guareña y Retuerta, consolidando así su dominio en la clasificación de la montaña mientras la escapada atravesaba algunos de los paisajes más espectaculares del norte de la provincia de Burgos.
La carrera cambió de dimensión cuando Pavel Sivakov decidió romper el guion. El corredor del UAE Team Emirates XRG saltó desde el pelotón junto a Jasper Schoofs para enlazar con los escapados a más de 80 kilómetros de la llegada. Su presencia elevó el nivel de la fuga y obligó a reaccionar a los equipos de los favoritos, que entendieron que ya no podían conceder más margen.

Desde ese momento comenzó una intensa persecución. INEOS Grenadiers y Lidl-Trek asumieron la responsabilidad del pelotón y fueron limando segundos mientras la escapada empezaba a perder integrantes. Uno tras otro fueron cediendo hasta que el grupo quedó reducido a unos pocos supervivientes encabezados por Sivakov, incapaz incluso con su poderoso ritmo de resistir el empuje del pelotón.
Las primeras rampas de El Escudo acabaron con cualquier esperanza de éxito para los fugados. Con la carrera completamente lanzada, los equipos de la general tomaron el relevo. Nairo Quintana endureció el paso para preparar el terreno a Enric Mas, mientras un problema mecánico dejaba fuera de combate a Jay Vine, una de las principales bazas del UAE.
La selección definitiva llegó en los últimos kilómetros del ascenso. Pablo Torres intentó sorprender con un ataque lejano, pero el movimiento fue neutralizado antes de que Felix Gall lanzara el golpe definitivo. El austríaco aceleró en la zona más dura del puerto y solo Oscar Onley logró responder inicialmente. Sin embargo, el líder terminó cediendo ante el cambio de ritmo del corredor del Decathlon AG2R, mientras Giulio Ciccone enlazaba por detrás para minimizar pérdidas.
Gall coronó en cabeza y mantuvo su ventaja hasta la línea de meta para levantar los brazos y enfundarse el maillot morado de líder, culminando una exhibición de fortaleza en una de las jornadas más exigentes de esta edición.