El festival reunirá del 11 al 13 de septiembre propuestas de compañías locales, nacionales e internacionales en espacios como la plaza de la Libertad, el Espolón, la Plaza Mayor, la escalinata de la Catedral o La Parrala
Burgos volverá a sacar la cultura a la calle del 11 al 13 de septiembre con una edición especialmente significativa de Enclave de Calle. El festival celebrará este año su 25 aniversario, sus bodas de plata, con una programación que reunirá circo, teatro, danza, clown, magia, música y espectáculos participativos en distintos espacios del centro de la ciudad.
La alcaldesa de Burgos, Cristina Ayala, ha presentado este jueves una edición que ha definido como una propuesta cultural “muy consolidada” y con un importante arraigo en la ciudad. El objetivo, ha señalado, sigue siendo el mismo que hace un cuarto de siglo: sacar las artes escénicas de los espacios tradicionales y llevarlas directamente al encuentro de los ciudadanos.
Durante tres días, plazas, paseos y otros rincones de Burgos se convertirán en escenarios. Entre los principales espacios estará la plaza de la Libertad, que este año se transformará en la denominada Plaza de los Ingenios, con propuestas especialmente dirigidas al público familiar y participativo.
Allí estarán, entre otras, la compañía francesa Atoll con Structars, una instalación para experimentar y jugar con estructuras de pelotas, además de los carruseles Manège Amalise, le Renard d'Eau y Manège de Monsieur Matichère. Desde Países Bajos llegará también Circus Drome con La Fuente del Amor, definida como una peculiar propuesta de teatro de feria.
El paseo de Marceliano Santa María acogerá formatos más íntimos y cercanos. La programación incluye Olvido Flores, de Estefanía Pazasín, una propuesta de teatro de objetos vinculada a la memoria del circo Anastasini; la Carpa Mundo Títeres, de Caliot Teatre, con una colección de 45 títeres originales procedentes de 15 países; y el Circo de la Luna, de Cocoro Teatro, una experiencia de teatro en miniatura.
El Espolón, la Plaza Mayor, la plaza de San Fernando y la escalinata serán también escenarios habituales durante el festival. Por ellos pasarán propuestas de circo de calle, clown, magia y espectáculos itinerantes, con compañías como La Belle École, Caricatos, La Femme Théâtre, Civic Producciones, Magic Móvil o Zawango Teatro.
La programación incluirá asimismo espectáculos como Tok Tok, de Pakipaya; La pelle de vide, de Siroko y compañía; Sodade, de Mignon y compagnie, o White Bottom, de Ramiro Vergaz, una propuesta circense con una estética inspirada en los años veinte.
La Parrala tendrá igualmente un papel destacado en esta edición. El espacio acogerá durante el viernes y el sábado propuestas como The Cosmoisade, de Bet de Foire, además de Tok Tok. El sábado se sumará Pánico Escénico, una propuesta de improvisación teatral del propio centro de creación escénica, que también celebra este año su 25 aniversario.
El festival reservará además un espacio importante al talento burgalés. Entre las compañías y proyectos locales que participarán se encuentran Babalúa Teatro, con Ñam Ñam; Margarito y Cía, con Tiempo; Molécula Escénica, que presentará Baby Jamie, y La Parrala.
Ayala ha destacado precisamente la convivencia entre compañías burgalesas, nacionales e internacionales, con presencia de artistas y propuestas procedentes, entre otros países, de Francia y Países Bajos.
La programación está dirigida a públicos de todas las edades, desde instalaciones y espectáculos pensados para los más pequeños y las familias hasta propuestas recomendadas para mayores de 10 o 12 años y otras orientadas fundamentalmente al público adulto.
El Ayuntamiento editará 6.000 programas y alrededor de 200 carteles para difundir la programación, que también podrá consultarse mediante código QR y a través de los canales digitales municipales.