FAE cifra en un 40% las industrias que han encontrado problemas para instalarse o ampliar su actividad, mientras Iberdrola confía en las nuevas inversiones en redes y en el próximo plan de transporte
La falta de potencia eléctrica se ha convertido en uno de los principales obstáculos para el desarrollo industrial de Burgos. Así lo han puesto de manifiesto el vicepresidente de FAE, Javier Herrán, y el director regional de Iberdrola para Castilla y León y Extremadura, Óscar Villanueva, durante una jornada centrada en analizar las causas de esta situación y las posibles soluciones.
Herrán ha señalado que, según el último Observatorio Económico e Industrial de FAE, presentado la semana pasada, el 40% de las industrias que habían planteado instalarse o ampliar su actividad en Burgos habían encontrado algún tipo de problema relacionado con la disponibilidad de potencia eléctrica. Una situación que, según ha explicado, comienza a afectar también al sector residencial.
Villanueva ha explicado que el problema no es exclusivo de Burgos, sino que responde a un incremento generalizado de la demanda eléctrica en España. Entre los factores que están impulsando este crecimiento ha citado la llegada de nuevas industrias, los proyectos de biocombustibles, los puntos de recarga, los centros de datos y la electrificación de procesos industriales que hasta ahora utilizaban gas, especialmente para generar calor.
A esta elevada demanda se suma la regulación sobre el acceso a la red y la necesidad de realizar estudios para determinar la capacidad disponible. Villanueva ha explicado que desde septiembre del pasado año Iberdrola está obligada a publicar mapas de capacidad, que se han encontrado “prácticamente saturados” desde el comienzo debido a la metodología aplicada para analizar las peticiones de suministro.
El responsable de Iberdrola ha destacado, no obstante, que la regulación aprobada a comienzos de año está permitiendo cierta liberación de capacidad y haciendo viables algunos proyectos. A su juicio, otro elemento fundamental será el incremento de las inversiones en las redes de distribución y transporte, una necesidad que, ha señalado, afecta no solo a Burgos y España, sino también al conjunto de Europa.
En este sentido, Villanueva ha explicado que recientemente se ha presentado una adecuación de los planes de inversión de las redes de distribución para 2027, en línea con el incremento de las inversiones en redes de distribución y transporte aprobado a finales de julio. Según ha indicado, estas inversiones prácticamente duplicarán las previstas para los próximos cinco años a nivel nacional, con un incremento proporcional para Burgos.
Para la provincia será especialmente relevante el próximo plan de transporte, ya que permitirá abordar las inversiones necesarias en algunos de los principales nudos eléctricos. Villanueva ha citado expresamente Villalbilla, Villimar, Villatoro, Villaloquejar Nueva y Pontegarra, cuya capacidad considera fundamental para favorecer nuevos proyectos de electrificación.
El responsable de Iberdrola ha situado a Burgos en una situación “límite” después de varios meses de elevada demanda, aunque ha precisado que la distribuidora ha podido atender la gran mayoría de las necesidades planteadas por empresas y consumidores residenciales, salvo determinados proyectos de gran tamaño que requieren cantidades muy elevadas de potencia.
Herrán, por su parte, ha subrayado que Burgos es actualmente la provincia de Castilla y León con mayor demanda industrial de energía eléctrica, en consonancia con su peso industrial. Ha recordado la importancia de los tres grandes polos industriales de la provincia: Burgos, Aranda de Duero y Miranda de Ebro.
El vicepresidente de FAE ha puesto además como ejemplo algunos proyectos que no han podido instalarse en Miranda de Ebro por falta de potencia y que, según ha señalado, sí han encontrado posibilidades de implantación a pocos kilómetros, en el País Vasco. También ha recordado el caso de un proyecto de una empresa china de componentes de automoción y baterías que, según ha explicado, se descartó inicialmente por no disponer de la potencia que necesitaba.
La disponibilidad de potencia resulta especialmente determinante para los grandes proyectos industriales. Villanueva ha explicado que a partir de 50 megavatios las solicitudes deben conectarse a la red de transporte, mientras que las peticiones inferiores a esa cifra requieren igualmente actuaciones de transformación entre las redes de transporte y distribución. Estas inversiones deben estar contempladas en el correspondiente plan de transporte.
Por ello, tanto FAE como Iberdrola sitúan en el refuerzo de las infraestructuras eléctricas una de las claves para que Burgos pueda seguir incorporando nuevas industrias y ampliando las ya existentes. El desarrollo de las inversiones previstas y la aprobación del próximo plan de transporte serán determinantes para aumentar la capacidad disponible y facilitar proyectos que, por sus necesidades energéticas, encuentran actualmente dificultades para conectarse a la red.