La sexta salida organizada por el Club Burgalés de Vehículos Históricos reunirá el domingo 27 a 29 automóviles fabricados entre 1915 y 1989. Los tres recorridos, con salida desde el Museo de la Evolución Humana, tendrán un donativo de 10 euros destinado íntegramente a la Asociación Española Contra el Cáncer
Los vehículos históricos volverán a recorrer las calles de Burgos este domingo, 27 de septiembre, en una jornada que combinará patrimonio automovilístico y solidaridad. El Club Burgalés de Vehículos Históricos celebrará la sexta edición de su salida de coches clásicos y antiguos en beneficio de la Asociación Española Contra el Cáncer, una iniciativa que en sus cinco ediciones anteriores ha permitido recaudar fondos para la lucha contra esta enfermedad.
La presentación de la jornada contó con la participación de representantes del Club Burgalés de Vehículos Históricos, del Ayuntamiento de Burgos y de la Asociación Española Contra el Cáncer, que animaron a los burgaleses a participar en una actividad que permite contemplar la evolución del automóvil a lo largo del siglo XX al tiempo que contribuye a financiar la investigación oncológica.
La concejala de Servicios Sociales, Milagros del Campo, ha destacado durante la presentación el doble carácter de la iniciativa. Por un lado, permite “conocer parte de la historia de nuestra ciudad a través de los vehículos” y, por otro, convierte piezas de gran valor histórico y emocional para sus propietarios en instrumentos de solidaridad. “Estos vehículos no solo son vehículos de ruedas, sino vehículos de solidaridad”, señaló.
En total serán 29 vehículos, fabricados entre 1915 y 1989, los que se pondrán a disposición de los participantes. Entre ellos habrá auténticas piezas históricas que permiten observar la transformación experimentada por el automóvil durante más de siete décadas.
Entre los ejemplares más antiguos se encuentran tres Ford de las primeras décadas del siglo XX, correspondientes a los años 1915, 1924 y 1926, además de un Whippet de 1928. También participarán vehículos anteriores a 1940, entre ellos un Cadillac de 1935 y un Chevrolet Master Six.
La muestra se completará con automóviles de prácticamente todas las décadas posteriores del siglo XX, incluidos modelos populares que forman parte de la memoria de varias generaciones, como los Mini, Volkswagen, Renault y diferentes modelos de Seat, entre ellos los 850, 127, 124 y 1430.
Precisamente, uno de los atractivos de la jornada será poder contemplar el enorme contraste existente entre algunos de estos vehículos. Desde automóviles de poco más de tres metros de longitud, como un Mini, hasta grandes modelos estadounidenses que se acercan a los seis metros. Entre los ejemplares más llamativos de esta edición figuran también un Rolls-Royce, un Chevrolet, un Mercedes Pontón, un Cadillac descapotable y un Pontiac Bonneville de unos 5,60 metros de longitud.
Desde la organización, José María del Río ha explicado que parte de los vehículos repiten respecto a anteriores ediciones, especialmente algunos de los modelos más antiguos, pero que también se incorporan nuevos ejemplares. De esta forma, la exposición se renueva cada año y ofrece al público la posibilidad de descubrir vehículos que no habían participado anteriormente.
La jornada comenzará en el entorno del Museo de la Evolución Humana, desde donde partirán los vehículos para realizar tres recorridos por las calles de la capital burgalesa.
El itinerario discurrirá por el Puente de San Pablo, calle Santander y el pasadizo de Radio Popular hasta llegar a la Plaza de España. Desde allí continuará por Reyes Católicos y la avenida de Cantabria para alcanzar la Plaza del Rey. Posteriormente, los vehículos tomarán la calle Vitoria y llegarán hasta Puente Gasset, desde donde regresarán hacia el Museo de la Evolución Humana.
Se realizarán tres salidas, a las 12.00, 13.00 y 14.00 horas. La participación tendrá un coste de 10 euros, cantidad que se destinará a la Asociación Española Contra el Cáncer.
La iniciativa llega a su sexta edición después de haber incrementado progresivamente la recaudación. Según los datos facilitados por la AECC, en 2021 se obtuvieron 4.210 euros, mientras que en la edición del pasado año la cifra ascendió hasta los 6.422 euros.
El representante de la asociación, José Ignacio Arroyo, ha puesto el acento en que los fondos obtenidos mediante este tipo de iniciativas se destinan íntegramente a la investigación. En este sentido, ha recordado que durante el pasado año Burgos aportó 332.000 euros a proyectos de investigación oncológica a través de la Asociación Española Contra el Cáncer, frente a una media anual de 254.000 euros durante los cinco años anteriores.
“La investigación es vida”, ha subrayado, al explicar que los avances científicos permiten mejorar la supervivencia y la calidad de vida de las personas afectadas por el cáncer.
La celebración de esta sexta salida coincide además con el Día Mundial de la Investigación en Cáncer, que se conmemora el 24 de septiembre. Con motivo de esta fecha, la AECC desarrollará distintas actividades para acercar a la ciudadanía la importancia de la investigación y mostrar cómo los avances científicos se traducen en mejoras concretas para los pacientes.
Bajo el lema ‘Investigación con impacto. Proyectos de investigación que impulsan proyectos de vida’, la asociación planteará una actividad abierta a la ciudadanía en la que los participantes podrán escribir en tarjetas sus proyectos de vida: objetivos, sueños, deseos, retos o ilusiones que quieran alcanzar o seguir disfrutando en el futuro.
Estos mensajes se incorporarán posteriormente a un mural expositivo junto a proyectos de investigación financiados por la asociación, con el propósito de mostrar la relación entre los avances científicos y las posibilidades de futuro de las personas afectadas por el cáncer.
La programación incluirá además actividades dirigidas al público infantil y juvenil, con talleres prácticos y educativos dinamizados por voluntarios con formación en química y técnicas de laboratorio. Los participantes podrán acercarse, mediante experimentos adaptados a diferentes edades, a conceptos como la inmunoterapia y a algunos de los avances que están transformando el tratamiento del cáncer.
El Club Burgalés de Vehículos Históricos y la AECC han agradecido la implicación de los propietarios de los automóviles, empresas, entidades y colaboradores que hacen posible la jornada.
La organización confía en repetir e incluso superar la recaudación de años anteriores y anima a los burgaleses a participar en alguno de los tres recorridos. El objetivo, más allá de disfrutar de vehículos que forman parte de la historia del automóvil, es convertir una afición en una herramienta de solidaridad y contribuir a que la investigación contra el cáncer siga avanzando.