Universidad, Ayuntamiento y entidades académicas reivindican el legado del jurista burgalés y plantean cómo respondería hoy a los conflictos, las migraciones y los nuevos desafíos del poder
Francisco de Vitoria vuelve a hablar 480 años después. Y lo hace desde Burgos, la ciudad en la que nació, para poner sobre la mesa algunas de las grandes preguntas del mundo actual: las guerras, las migraciones, los límites del poder, la inteligencia artificial o el futuro de los derechos humanos.
La Universidad de Burgos acoge una jornada dedicada al pensamiento del jurista y teólogo burgalés con motivo del 480 aniversario de su fallecimiento. Una conmemoración que no pretende quedarse en el siglo XVI, sino utilizar las ideas de Vitoria para analizar los conflictos del siglo XXI.
El catedrático de Derecho Administrativo de la Universidad de Burgos y director de la Red Hispanoamericana de Derechos Humanos Francisco de Vitoria, Santiago Bello, ha reivindicado la vigencia de un pensamiento que, ya en el siglo XVI, situaba a la persona como titular del poder y defendía el respeto entre los pueblos.
Bello ha llamado a recuperar ese legado en un momento marcado, ha señalado, por más de 150 conflictos bélicos, las tensiones derivadas de las migraciones y fenómenos como la inteligencia artificial o una nueva Guerra Fría que, en su opinión, tiene cada vez menos de fría.
La jornada pretende, precisamente, llevar el pensamiento de Vitoria a esos escenarios. Una tarea que no se limita a Burgos. La Red Hispanoamericana de Derechos Humanos Francisco de Vitoria reúne ya a más de una veintena de entidades universitarias y jurídicas y, según ha explicado Bello, integra a más de 400.000 universitarios fundamentalmente de Hispanoamérica. Su objetivo para los próximos dos años es alcanzar el millón de estudiantes y extender la red desde México hasta Chile.
También Ignacio Cosidó, presidente del Instituto para el Bien Común Global de la Universidad Francisco de Vitoria, ha reivindicado la dimensión internacional del pensador burgalés. Ha recordado que Vitoria es una figura cuyo reconocimiento, en ocasiones, ha sido mayor fuera de España que dentro del país.
Por eso, la Universidad Francisco de Vitoria ha impulsado junto a la Universidad de Burgos y el Ayuntamiento una programación que pretende acercar su figura a la sociedad. Además de las jornadas académicas, incluye una exposición en el campus, un documental y una biografía novelada encargada al escritor Lorenzo Silva, cuya presentación está prevista para el 9 de diciembre en el Salón Rojo del Ayuntamiento de Burgos.
La alcaldesa, Cristina Ayala, ha puesto el acento en la necesidad de que Burgos reivindique a Vitoria como uno de los personajes propios de la ciudad. Ha reconocido que todavía queda camino por recorrer para que los burgaleses conozcan y sientan como cuyo su legado.
Y ha situado ese legado en un contexto especialmente actual: el de un mundo en el que, a su juicio, el derecho internacional se enfrenta a una presión creciente y en el que resulta necesario volver a hablar de geoestrategia, seguridad, dignidad de la persona y derechos humanos.
Ayala ha vinculado además el pensamiento de Vitoria con una tradición más amplia desarrollada en Castilla y León, desde las Leyes de Burgos hasta la controversia de Valladolid y la Escuela de Salamanca.
El rector de la Universidad de Burgos, José Miguel García, ha reivindicado por su parte el papel de la universidad como espacio no solo de formación profesional, sino también de debate, diálogo y reflexión sobre los grandes problemas de la sociedad.
Y ha puesto como ejemplo la propia Universidad de Burgos, donde alrededor del 65% de los estudiantes procede de fuera de la provincia. Un campus que, según ha destacado, se ha convertido en un espacio de encuentro entre personas procedentes de Europa, África, América y Asia.
Cuatro siglos y ocho décadas después de la muerte de Francisco de Vitoria, Burgos vuelve así la mirada hacia uno de sus pensadores más internacionales. Pero esta vez no para hablar únicamente del pasado, sino para hacerse una pregunta muy presente: qué diría hoy aquel profesor universitario del siglo XVI ante los conflictos y desafíos del mundo actual.