El olor fue especialmente intenso ayer en Fuentecillas y Villalonquéjar y se extendió también por Avenida del Cid, el entorno del Castillo y Gamonal
El Ayuntamiento de Burgos ha intensificado la búsqueda del origen de los malos olores que afectan a distintos puntos de la ciudad desde el pasado mes de agosto y que en las últimas jornadas se han extendido "a prácticamente todo el término municipal". La Policía Local y su unidad medioambiental han realizado este martes diferentes patrullas por la ciudad para intentar acotar el foco, especialmente después de que el episodio registrado ayer fuera más intenso que en ocasiones anteriores.
El concejal de Hacienda, Ángel Manzanedo, ha explicado que las actuaciones realizadas hasta ahora sitúan la investigación en el entorno industrial, aunque ha evitado señalar a ninguna empresa concreta mientras no exista un informe que determine de forma "clara y fehaciente" el origen de las emisiones.
La zona donde ayer se percibió con mayor intensidad el olor fue Fuentecillas y Villalonquéjar. Según ha detallado el edil, también se detectó en otros puntos de la ciudad, entre ellos la avenida del Cid, las inmediaciones del Castillo y la zona de Gamonal.
El Ayuntamiento ha incorporado el asunto a la Junta de Gobierno Local extraordinaria y ha puesto en marcha distintas actuaciones para tratar de localizar el foco. Además de las intervenciones de la Policía Local y de la unidad medioambiental, el equipo de Gobierno se ha puesto en contacto con la Delegación Territorial de la Junta de Castilla y León, al ser la Administración autonómica la competente en materia de actividad ambiental, según ha explicado Manzanedo.
La investigación también se ha trasladado al ámbito industrial. El Consistorio ha contactado con los representantes de los polígonos para comunicarles la situación y solicitar su colaboración ante la posibilidad de que el origen pueda estar relacionado con alguna modificación en procesos productivos.
Manzanedo ha señalado que, de acuerdo con las primeras informaciones obtenidas por los servicios municipales, el origen podría estar relacionado con "el proceso productivo", aunque ha insistido en que todavía queda por determinar exactamente qué proceso, qué instalación y qué efectos estarían provocando los olores.
Una de las cuestiones planteadas durante la comparecencia ha sido si los episodios podrían estar relacionados con alguna práctica ilegal. El concejal ha evitado adelantar conclusiones y ha indicado que habrá que esperar a localizar el foco y determinar qué prácticas concretas se están desarrollando en el proceso productivo que pudiera estar detrás de los olores.
Por tanto, a falta de los informes correspondientes, el Ayuntamiento no ha identificado públicamente a ninguna empresa como responsable ni ha confirmado que se esté produciendo una práctica irregular.
Tampoco se sitúa el origen en las dos instalaciones que fueron señaladas expresamente durante la rueda de prensa. A preguntas de los medios, Manzanedo ha asegurado que las actuaciones realizadas por la Policía Local y la unidad medioambiental "focalizan el tema" en la zona industrial y ha descartado como origen tanto la depuradora como el Centro de Tratamiento de Residuos.
La investigación llega después de varias semanas de episodios intermitentes. Según el Ayuntamiento, los primeros olores se detectaron en determinadas zonas durante el mes de agosto y, en las últimas jornadas, su presencia se ha ampliado hasta alcanzar distintos puntos de Burgos. La situación ya había generado iniciativas vecinales y reclamaciones para que se investigara el origen de los episodios en el entorno de Villalonquéjar.
El objetivo ahora es cruzar las observaciones realizadas sobre el terreno con la información ambiental y de los procesos industriales para determinar de dónde procede el olor. Hasta que se complete ese trabajo, el Ayuntamiento mantiene abierta la investigación y no atribuye los episodios a una instalación concreta.