Los investigadores han desarticulado una estructura dedicada a sustraer cosméticos, alcohol y otros artículos en supermercados para reintroducirlos en el mercado
Burgos figura entre las provincias afectadas por una organización dedicada al hurto sistemático de productos en supermercados para su posterior distribución y venta, una trama que ha sido desarticulada por la Guardia Civil en el marco de la operación Klopes. La investigación ha permitido esclarecer hasta el momento 19 hurtos cometidos en Murcia, Bizkaia, Madrid, Valladolid, Guadalajara y Burgos.
Además, los agentes mantienen abiertas las gestiones para confirmar otros 35 hechos delictivos presuntamente cometidos en Madrid, Burgos y Álava, a falta de que se interpongan las correspondientes denuncias.
La operación se ha saldado por ahora con dos personas detenidas y otras cinco investigadas, mientras que permanecen pendientes cuatro requisitorias de detención. En los registros practicados, los agentes han recuperado más de 10.000 productos, principalmente artículos de cosmética, cremas solares, cuchillas de afeitar, desodorantes y botellas de alcohol, cuyo valor supera los 102.000 euros.
La investigación, dirigida por la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Guardia Civil de Bizkaia, comenzó después de detectar la actividad de varios grupos que se desplazaban desde la Comunidad de Madrid hasta otras provincias para cometer hurtos de forma organizada y sistemática. Los investigadores pudieron acreditar inicialmente cinco hurtos cometidos en un mismo día en establecimientos de Bizkaia.
El análisis de estos primeros hechos permitió establecer un patrón común y relacionarlos con otros delitos registrados en distintos puntos del territorio nacional, entre ellos Burgos.
La organización contaba, según la Guardia Civil, con una estructura diferenciada. Por un lado, varios grupos se encargaban de desplazarse a distintas provincias para llevar a cabo los hurtos. Por otro, existía una segunda estructura dedicada a recibir y adquirir los productos sustraídos, con conocimiento de su procedencia ilícita, para posteriormente distribuirlos y reintroducirlos en el mercado a través de diferentes establecimientos.
Los autores seleccionaban especialmente productos no perecederos, de pequeño tamaño y con un elevado valor de venta, entre ellos cosméticos, productos de higiene, cremas solares, cuchillas de afeitar y bebidas alcohólicas.
Para evitar los sistemas de seguridad de los supermercados utilizaban diferentes métodos y herramientas. Durante los registros, los agentes localizaron, entre otros efectos, bolsos modificados en su interior a modo de jaula de Faraday, presuntamente empleados para impedir la activación de las alarmas de los establecimientos.
También fueron intervenidos electroimanes y diversas herramientas destinadas a retirar los dispositivos antihurto colocados en los productos.
La investigación permitió asimismo realizar cuatro inspecciones en establecimientos, tres de ellos dedicados a la actividad de droguería-perfumería y un cuarto correspondiente a un almacén de un distribuidor de productos cosméticos.
En estos locales se localizaron artículos idénticos a los que habían sido sustraídos en los hurtos investigados. Los productos se comercializaban a precios considerablemente inferiores a los habituales y se anunciaban como artículos «de oferta».
Al solicitar a los responsables de estos establecimientos la documentación que acreditara la adquisición de los productos, estos no pudieron aportarla, según informa la Guardia Civil.
La operación Klopes ha permitido recuperar hasta el momento más de 10.000 artículos y esclarecer 19 hurtos en seis provincias, mientras continúan las investigaciones para determinar la posible relación de la organización con otros 35 hechos delictivos, algunos de ellos en Burgos.
En el dispositivo han participado agentes de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Comandancia de la Guardia Civil de Bizkaia, junto con efectivos de la Comandancia de Madrid de Seguridad Ciudadana, Servicio Fiscal y Servicio Cinológico, además de la Unidad Técnica de Policía Judicial.
La investigación ha estado dirigida por la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia número 7 de Bilbao.