La herramienta combina las previsiones meteorológicas con una red de pluviómetros para prever el impacto de las lluvias intensas y actuar antes de que se produzcan incidencias
Aguas de Burgos ha implantado un nuevo sistema de alertas tempranas frente a inundaciones que permite anticipar el impacto de los episodios de lluvias intensas sobre la red de saneamiento de la ciudad y adoptar medidas preventivas para minimizar sus consecuencias.
El sistema responde a una realidad cada vez más frecuente: episodios en los que se concentra una gran cantidad de lluvia en periodos muy cortos de tiempo, sometiendo a la red de saneamiento a una elevada carga. En los puntos más sensibles, estas situaciones pueden provocar inundaciones que afecten a calles, garajes, locales comerciales y otros espacios de la ciudad.
Frente a una gestión tradicionalmente más correctiva, en la que se actuaba una vez producido el problema, Aguas de Burgos avanza así hacia un modelo predictivo y preventivo, capaz de anticipar cómo responderá la red y facilitar la adopción de medidas antes de que se produzca una posible incidencia.
La herramienta se apoya en una red de 15 pluviómetros distribuidos por diferentes puntos de la ciudad. Estos dispositivos permiten conocer la cantidad de lluvia que está cayendo en cada momento y complementar esa información con las previsiones meteorológicas disponibles para los próximos días.
A partir de estos datos, el sistema utiliza el modelo hidráulico de la red de saneamiento de Burgos para simular automáticamente cómo afectará la lluvia prevista a la infraestructura. De esta forma, puede identificar zonas en las que la red podría entrar en carga o producirse una posible inundación y enviar una alerta a los técnicos de Aguas de Burgos.
Las previsiones meteorológicas permiten analizar posibles episodios con varios días de antelación y, cuando comienza a llover, los datos reales registrados por los pluviómetros permiten comprobar cómo está evolucionando el episodio y compararlo con lo previsto inicialmente.
El objetivo es disponer de información antes de que se produzca el problema para poder anticipar decisiones y reducir sus consecuencias. Esta capacidad de previsión permite adoptar medidas como reforzar la limpieza de sumideros y colectores o modificar el funcionamiento de determinadas infraestructuras de saneamiento.
El sistema de alertas tempranas tiene además una aplicación directa sobre el funcionamiento de la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR). Cuando los pluviómetros detectan lluvias intensas en distintos sectores de la ciudad, Aguas de Burgos puede conocer cómo evolucionará ese caudal y cuándo llegará a la depuradora.
Esta información permite activar el modo de funcionamiento para episodios de lluvia y poner en servicio líneas adicionales de tratamiento para aumentar la cantidad de agua que puede recibir y tratar la EDAR.
Esta capacidad de anticipación contribuye también a reducir los vertidos al río durante los episodios de lluvia. Las precipitaciones arrastran hacia la red de saneamiento residuos y otros materiales depositados en las calles y, cuando el volumen de agua supera la capacidad del sistema, pueden producirse alivios hacia el cauce. Poder prever estas situaciones y aumentar la capacidad de tratamiento permite reducir ese impacto.
El sistema estará además vinculado progresivamente con nuevas infraestructuras, como los tanques de tormenta, de manera que la información disponible permita optimizar su funcionamiento cuando se produzcan episodios de precipitaciones intensas.
Con esta actuación, Aguas de Burgos continúa avanzando en la digitalización de la gestión del ciclo integral del agua y en la construcción de un sistema de saneamiento más resiliente frente a episodios meteorológicos extremos. El uso de información en tiempo real y de modelos predictivos permite anticiparse a las lluvias intensas, reducir el riesgo de inundaciones y minimizar su impacto sobre la ciudad, las infraestructuras y el medio natural.