Mariola Rilova cifra en más de 21 millones el gasto en personal seglar y en 5,7 millones las aportaciones de los fieles
La Archidiócesis de Burgos cuenta con un presupuesto anual de 49,6 millones de euros y destina alrededor de 18 millones y medio al mantenimiento de sus templos y edificios. Son algunos de los datos que ha dado a conocer la ecónoma diocesana, Mariola Rilova, con motivo del Día de la Iglesia Diocesana, que se celebrará el próximo domingo 8 de noviembre.
Rilova ha destacado el compromiso de transparencia de la institución, que ha obtenido durante dos años consecutivos el cien por cien de los indicadores evaluados en esta materia. Las cuentas reflejan un pequeño déficit de algo más de 3.000 euros.
Entre las principales fuentes de ingresos figuran los 5,7 millones de euros procedentes de las aportaciones de los fieles y cerca de siete millones del Fondo Común Interdiocesano, que se nutre, entre otras vías, de la asignación tributaria de la Iglesia. En el capítulo de gastos, la retribución del personal seglar supera los 21 millones de euros, mientras que el mantenimiento de los edificios supone otros 18,5 millones.
Por su parte, el arzobispo de Burgos, Mario Iceta, ha puesto el foco en la dimensión social de la Iglesia. A través de sus 102 centros asistenciales en la provincia, la institución atendió a unas 32.000 peresonas. Además, cuenta con 27 centros educativos católicos concertados, en los que estudian 12.700 alumnos.
Iceta también ha destacado la labor de Cáritas ante el aumento de la pobreza y las dificultades para acceder a una vivienda, así como los programas de acogida e integración de personas inmigrantes.
Bajo el lema “Dios cuenta contigo”, la jornada busca recordar que el sostenimiento de la Iglesia y su labor social, educativa y pastoral dependen de la implicación de toda la comunidad.