Las esculturas, de hierro lacado de dos metros de altura, creadas por Cristino Díez han sido decoradas por cuarenta artistas burgaleses y de la Escuela de Arte y Superior de Diseño de Burgos. Esto se ha traducido en estilos pictóricos muy variados, diversas técnicas plásticas, incluso con alteraciones estructurales del modelo original, con motivos jacobeos y numerosas referencias a la Catedral de Burgos, sin escatimar en alusiones a la naturaleza, con predominio del arte figurativo.
Tras haber estado expuestas durante seis semanas en las plazas del Rey San Fernando, primero, y de Santa María, después, las siluetas han sido trasladadas a las ubicaciones de la ruta jacobea en las que permanecerán hasta finales de 2022.