Esta cifra sitúa a Castilla y León como la Comunidad Autónoma española que ha experimentado el descenso más significativo en muertes por ahogamiento durante los cinco primeros meses del año con respecto al mismo periodo del 2016, el 44,4% menos, aunque continúa siendo el territorio interior con mayor número de víctimas por ahogamiento junto con Aragón.
Por provincias donde se han producido los óbitos, Valladolid es el territorio con mayor número de muertes por ahogamiento de la Comunidad, con 2 y el 50%, seguido de Salamanca y Zamora con 1 y el 25% en cada caso.
El perfil del ahogado en este período es un hombre, el 75% de los casos, mayor de 65 años, de nacionalidad española, fallecido en un río que carecía de servicio de atención, vigilancia y socorrismo en la totalidad de los casos.