La muestra, una iniciativa organizada por la Fundación Caja Burgos, la Obra Social la Caixa, y el Centro de Voluntariado Social de Burgos, es el resultado de una jornada de intercambio de impresiones entre artistas y reclusos del Centro Penitenciario de Burgos. Los artistas invitados desplegaron sus caballetes por un día en distintos espacios del centro, y contaron con la ayuda directa de 7 internos, cinco de ellos colaborando en el desarrollo de dos de las 13 obras expuestas, y otros dos dejándose retratar.
El representante del Centro de Voluntariado Social, Antonio Arranz, ha señalado que muchos de los internos desarrollan inquietudes artísticas y, es por ello que el objetivo de este certamen no solo es acercar la realidad penitenciara a la percepción artística sino también permitir a los reclusos que plasmen sus inquietudes a través del arte.
Esta exposición se enmarca en el proyecto Culturapia, un programa que nació en septiembre de 2015 con el fin de mejorar la situación de aquellas personas que se encuentran en una situación complicada. Desde su nacimiento, este programa ha puesto en marcha 40 acciones, de las cuales 10 en el centro penitenciario, en las que han participado 5.900 personas.