El 1-1-2 da aviso del incidente a la Policía Local y los Bomberos de Burgos, al Cuerpo Nacional de Policía, a la empresa suministradora Nedgia y a Emergencias Sanitarias - Sacyl, que envía una UVI móvil y una ambulancia de soporte vital básico.
En el lugar, el personal sanitario de Sacyl atiende a ambas personas afectadas, que son dos mujeres, una de ellas de 55 años, a quienes se traslada más tarde al Hospital Universitario de Burgos en ambas ambulancias. La intoxicación tenía su origen en un mal funcionamiento de la caldera de gas.