La Asociación Andando Burgos rechaza la propuesta municipal de reservar plazas de aparcamiento en los entornos escolares de la capital burgalesa que presentó el concejal de Ciudadanos, Julio Rodríguez-Vigil hace unas jornadas, en la que planteaba reservar plazas de aparcamiento a padres y madres de alumnos en horas de entradas y salida de los colegios y que se implantaría -de forma provisional- en los alrededores de los colegios de La Salle y Jesús María.
Julio Rodríguez-VigilEl presidente de Andando Burgos, Félix Martínez considera esta iniciativa un "error mayúsculo y la tildan de "despropósito", el llamamiento que hace a las distintas asociaciones de padres y madres, además de colectivos vecinales para demandar medidas similares en otros centros de la capital.
Félix MartínezDesde Andando Burgos no creen que esta medida sea innovadora, más bien al contrario la califican como "viejuna" ya que sostiene un modelo de movilidad caduco y contrario a los principios que rigen la movilidad sostenible.
Aseguran que de forma general, la reserva de estacionamiento o parada induce más movilidad motorizada que genera más congestión, tal y como se deduce de la experiencia acumulada de multitud de estudios de tráfico que, desde hace décadas, evidencian que el aumento de oferta genera in incremento de demanda.
Martínez sostiene que la medida supone una agitación de vehículos constreñida a unos minutos concretos del día en unos entornos muy sensibles, como son los centros escolares, convirtiéndose de esta manera en entornos agresivos que trasladan efectos perversos a calles y zonas aledañas.
La medida planteada por el Área de Desarrollo Urbano y Movilidad Sostenible del Ayuntamiento no se sustenta, según Martínez, en ningún estudio de movilidad al centro, sino que "hace un efecto llamada que congestionará más el acceso y que eliminará las dobles filas o interacciones con el tráfico de paso (incluso con los autobuses), provocando colas en algunos momentos y aceleraciones agresivas en otros".
"Todo ello, en el intento de satisfacer la demanda de aquellos padres que, sin ser mayoría, condicionan la movilidad educativa y de la generada por el resto de las actividades en esas zonas de la ciudad"
Además, señala que aunque el coste económico de la propuesta "será mínimo, según ha adelantado el Ayuntamiento, el coste medioambiental y sobre la salud pública no lo será y la movilidad urbana irá en dirección contraria al ideal de movilidad sostenible, por lo que esperan que el Equipo de Gobierno reconsidere esta medida y rectifique.
Como alternativa, Andando Burgos propone otras prácticas que desde hace bastantes años están funcionando bien en varias ciudades españolas y europeas, con el objetivo de pacificar el entorno de los centros escolares y de esta manera velar por la seguridad y salud de los estudiantes.
Recuerda que la Asociación Española de Pediatría ha respaldado "estrategias educativas" en las que se encuentra implicada la Dirección General de Tráfico, a través de los programas denominados 'Stars y Camino Escolar Seguro' que apuesta desde hace años por los desplazamientos a pie o en bicicleta a colegios e institutos.
En otro orden de cosas, y desde que entrara en vigor la nueva Ordenanza de Movilidad, Andando Burgos considera que se debe poner en marcha el Plan de Movilidad Urbana Sostenible por parte del Ayuntamiento que ya está aprobado, al margen de aplicar la nueva Ordenanza.
No obstante, Félix Martínez sostiene que el año 2020 no ha sido propicio para comprobar los efectos de esta normativa, ya que la pandemia ha reducido de forma drástica la movilidad. Sea como fuere, considera que el Ayuntamiento debe apostar por el Plan de Movilidad Urbana Sostenible.