El portavoz municipal de Vox, Ángel Martín considera que la implantación en Burgos y en el resto de España de la Zona de Bajas Emisiones pretende recortar derechos y libertades poniendo como excusa la ecología y evitar la contaminación.
Sostiene que Burgos rara vez supera los límites de contaminación por lo que limitar la circulación de los coches por determinadas zonas de la ciudad con la implantación de cámaras supone un ataque a la libre circulación de las personas y un gasto de 3 millones de euros, al tiempo que acusa al alcalde, Daniel de la Rosa de ser un ferviente seguidor de Pedro Sánchez.
Martín recuerda que si se implanta esta Zona de Bajas Emisiones, como ya ocurre en grandes ciudades, sólo los privilegiados que puedan comprarse un vehículo eléctrico podrán circular por la ciudad, lo que a su vez perjudicará a las clases medias y trabajadoras que sólo disponen de un coche de gasolina o diésel.
Martín asegura que estas políticas que se enmarcan dentro de la Agenda 2030 que tanto gustan a la izquierda solo traen miseria, paro y recorte de libertades.
En este mismo sentido, se ha pronunciado el concejal de esta formación, Fernando Martínez-Acitores que ha recordado que aplicar en Burgos este tipo de medidas en contra del coche, supone una regresión, más si cabe cuando la industria del automóvil es fundamental en Burgos y da trabajo a miles de familias. Recuerda que en un Consejo del Servicio de Movilidad se llegó a decir que el objetivo era que el coche desapareciera y que había que fomentar la bicicleta.