"Somos una asociación que se creó en 1977 y se constituyó por la inquietud de unas familias que tenían sus hijos sordos y estaban preocupadas por su educación", ha explicado la presidenta de Aransbur, Inés Vivar.
Desde la detección precoz de la hipoacusia "hacemos proyectos de integración educativa y atención temprana para los niños de 0 a 3 años. A partir de niños de 3 años en edad escolar se les da logopedia, se les proporciona apoyo escolar y después tetemos el programa de empleo, que es para lo que vamos a destinar este dinero", ha añadido Vivar.
Este programa de empleo consiste en que los jóvenes ya con edad de trabajar necesitan una orientación, un acompañamiento a las empresas y a las entrevistas de trabajo, e incluso un seguimiento de todos los contratos laborales que realizan las empresas con ellos. "Por ello, cuando un joven llega a una empresa y necesita información para poder desarrollar su trabajo, la asociación se encarga de proporcionarle un intérprete para que esta persona entienda cual es su función dentro de la empresa", ha añadido la presidenta de Aransbur.
Durante el año 2014, la asociación atendió a un total de 58 personas y visitó 37 empresas para informarles que desde Aransbur hay personas con discapacidad que pueden ejercer un trabajo y que si tienen alguna necesidad laboral pueden contar con ellos.
Además, se realizaron 1.458 servicios, se gestionaron un total de 29 contratos correspondientes a 18 personas y de las 33 personas que demandaron empleo lograron un éxito de colocación del 54%.