Desde el año 2007 "no se ha hecho efectiva ninguna mejora económica en la nómina de este colectivo" que, dentro del conjunto de los funcionarios del estado, ha sido "el más castigado en términos netos por los sucesivos recortes y congelaciones salariales, tanto desde la Administración Central como desde la Autonómica". De hecho, la pérdida de poder adquisitivo asociada a dichos recortes y congelaciones alcanza en estos momentos más del 25%.
Los profesores de Castilla y León se encuentran en los últimos puestos del ranking nacional en cuanto a emolumentos, cobrando 2.300 euros brutos al comienzo de su vida laboral, frente a los 2.757 que cobran los docentes en el País Vasco, los primeros del ranking, lo que supone una diferencia de 457 euros mensuales (un 16,57% menos) por un desempeño similar.
ASPES resalta también que "esta baja posición salarial contrasta con el magnífico desempeño de los docentes de las Enseñanzas Medias de nuestra comunidad, que queda reflejado, entre otras cosas, en el primer puesto de la Comunidad de Castilla y León en el último informe PISA de 2016".
Por ello, la Asociación de Profesores hace un llamamiento a las Administraciones educativas nacional y regional para que "en el marco de una inmediata negociación a nivel estatal, procedan a poner fin al agravio salarial que actualmente se produce entre los docentes de las diferentes Autonomías".