El 1-1-2 da aviso del incendio a los Bomberos y la Policía Local de Aranda de Duero y al Cuerpo Nacional de Policía. Queda, además, activado el centro coordinador de emergencias en la sede de la Agencia de Protección Civil para el seguimiento del incidente. Posteriormente, la Policía Local solicita asistencia para dos monitoras del centro que se hallan afectadas por la inhalación de humo. Se informa, pues, del cambio de situación a Emergencias Sanitarias - Sacyl, que envía una ambulancia de soporte vital básico.
En el lugar, el personal sanitario atiende finalmente a tres personas con síntomas de intoxicación por humo, y a quienes se traslada más tarde en ambulancia al hospital "Santos Reyes" de Aranda de Duero.