Burgos era en el siglo XVI el principal foco económico y mercantil del Reino de Castilla. Su riqueza, esencialmente de los mercaderes se basaba en su ventajosa situación estratégica, no tanto en lo que producía sino sobre todo en lo que movía y en lo que transformaba como punto central del eje Medina-Bilbao.
En 1529, año de gran escasez se encontraban censadas 8570 personas como pobres necesitados.