La salud de la economía burgalesa es buena y las perspectivas que tiene el Colegio de Economistas de Burgos es optimista para 2020, aun a pesar de la incertidumbre que rodea al sector de la automoción, que es la quinta parte del PIB de la provincia, y del descenso de las exportaciones, que desde 2015, el presidente del Colegio, Carlos Alonso de Linaje, ha cifrado en 1 millón de euros y que, previsiblemente, se ha derivado al parque de proveedores de Palencia.
En resumen, y por sectores, el agrario se ha visto perjudicado por una climatología desfavorable y una prolongada sequía, que ha provocado una caída del valor de la producción agraria en torno a un diez por ciento respecto al ejercicio pasado. El año 2018 alcanzó valores récord, con un incremento del 18,82%.
La industria agroalimentaria durante el ejercicio 2019 ha tenido un comportamiento muy positivo alcanzando crecimientos por encima de la media de la economía debido en gran medida a las exportaciones de la provincia, a la mejoría de la demanda interna nacional y al pleno rendimiento de las últimas inversiones realizadas por las empresas del sector.
El sector de la Automoción ha registrado un comportamiento que no le corresponde, por la importancia que para la economía burgalesa representa, debido a la incertidumbre que supone la indefinición de la postura gubernamental sobre la política energética elegida para el futuro. En el presente ejercicio ha tenido un comportamiento neutro.
Los subsectores Industriales, Farmacéutico, Químico, han tenido crecimientos superiores a la media muy vinculados al sector exterior, aunque no todas las empresas del sector químico han tenido un comportamiento semejante, hecho que puede suponer un punto de inflexión para el futuro. El Metalúrgico y el Eléctrico han mejorado su comportamiento respecto a años anteriores, destacando la generación eólica donde la provincia de Burgos mantiene una posición privilegiada.
En la construcción se mantiene la tendencia del último año, produciéndose un aumento de la inversión pública en ejecución en la provincia, pero disminuyendo las cifras de licitación del año anterior. También ha habido un comportamiento positivo en los visados de dirección de obra nueva.
El sector turismo mejora los datos del año anterior tanto en número de viajeros como en número de pernoctaciones. Cabe destacar que seguimos siendo referente en la Comunidad Autónoma en viajeros extranjeros. La evolución de los afiliados a la Seguridad Social en dicho sector es positiva.
El sector financiero, siguiendo la tendencia nacional, ha perdido oficinas en la provincia de Burgos, se ha reducido el crédito concedido. En el crédito hipotecario que ha registrado un incremento en el número de hipotecas y en la cuantía de las mismas. En cuanto a los depósitos recibidos, se mantiene el aumento tímido de los mismos al igual que en 2018.
El mercado exterior hasta el mes de octubre se rompe la tendencia alcista del último año. Hasta octubre ha experimentado un descenso de un 8,4%. El periodo mantiene superávit comercial y la tasa de cobertura alcanza el 131,1% muy superior a la del ejercicio anterior que supuso un 123,7%.
En el mercado laboral, la tasa de paro disminuye en la provincia de Burgos, situándose en el 9,81% mejorando en 0,3 puntos el registro del año anterior. Dicha tasa mejora la regional (11,18%) y la nacional (13,92%). La afiliación a la Seguridad Social también ha tenido un comportamiento positivo con una mejora del 0,7% en el número de afiliados.
En el ámbito nacional, España crecerá alrededor de un 2,0% en 2019, superando a la mayoría de los países de la zona euro e indicando un patrón de crecimiento más equilibrado que en los años anteriores a la crisis.
La "fase expansiva" de la economía española continuará en 202O, gracias al impulso procedente de la demanda doméstica, aunque el ritmo de crecimiento se ralentizará por el debilitamiento de factores que habían apoyado el consumo, incluyendo los bajos precios del petróleo las bajadas de impuestos y la compra de deuda del Banco Central Europeo.