Burgos es la provincia de Castilla y León con más siniestralidad en la Construcción debido a incidentes relacionados con el calor. La secretaria de Construcción y Servicios de CC OO, Lourdes Herreros, explica que "se ha pasado de 178 accidentes en 2018 a 308 en el acumulado de 2019, lo que supone una variación del 73%, en el balance de mayo a mayo".
Lourdes HerrerosY detrás de ello se encuentra, para CCOO, la ausencia de medidas de protección por parte de las empresas. Por eso se reclama a las autoridades que "intensifiquen" las medidas para "hacer cumplir la normativa", con un llamamiento especial en evitar el 'estrés térmico'.
El golpe de calor es una de las causas de accidentes laborales que más está creciendo en España; y según las estadísticas oficiales el número de jornadas perdidas debido a accidentes como consecuencia del calor o insolación ha pasado de las 829 de 2014 a las 2.260 de 2017.
Es en el sector de la construcción en el que los accidentes debidos a los golpes de calor se disparan. En Castilla y León la cifra de trabajadores por cuenta ajena del sector es de más de 36.000 que, sumados a los más de 24.000 autónomos, forma un universo en riesgo de más de 62.000 personas expuestas al golpe de calor; de ellas 8.000, en Burgos.
El incremento de los accidentes de trabajo debido a estos factores es de un 34,6%, pasando de 1.118 accidentes en 2018, a los 1.505 del acumulado ya de 2019 en la Comunidad.
Por eso, la sección de construcción y servicios de CCOO ha planificado una campaña con la que quiere "dar visibilidad a uno de los factores de riesgo laboral más oculto" ya que dentro de las cifras oficiales no se le da la relevancia que debiera tener, más en una provincia, como Burgos, que no está acostumbrada a estas circunstancias.
Como explica Herreros, se trata de una campaña "de ámbito regional en la que los colectivos con más factor de riesgo para las autoridades son niños, mayores y personas enfermas, pero se pasan por alto las personas que trabajan a la intemperie".
HerrerosCCOO trata de prevenirlo dado que la sintomatología inicial puede pasar fácilmente desapercibida en su estado inicial y es importante adelantarse a la posibilidad de sufrir un golpe de calor. Por eso recomiendan abundante hidratación; frecuentes descansos; planificar los trabajos de forma que se minimicen los tiempos de exposición; realizar los trabajos más duros a primera hora de la mañana; establecer turnos; y habilitar lugares de sombra.
Cómo medidas para mejorar esta situación es necesario implantar, por ley, la jornada intensiva en verano, que en la actualidad sólo está vigente en Andalucía; establecer tiempos de hidratación y descansos que han de pasar de ser meras recomendaciones a ser obligatorios; e intensificar la vigilancia y control por parte de las autoridades laborales. Proponen que se han de establecer, por medio de negociación colectiva, preceptos y umbrales máximos de exposición al calor.
CCOO va a realizar un control exhaustivo de las obras para informar a los trabajadores de estas circunstancias y las medidas preventivas a adoptar; una tarea que llevarán a cabo también con las empresas.