En total son 116 los profesionales que trabajan para detener las cadenas de transmisión del COVID-19, esto es
un 39,7 % más de los recomendados por el Ministerio de Sanidad, que sitúa la cifra en 1 rastreador por cada 5.000 habitantes. Así Burgos se sitúa a la cabeza en cuanto a número de rastreadores.
Si miramos el número de rastreadores por habitante, en este caso es Soria quien ocupa la cabeza, con uno por cada 2.215 habitantes. Burgos ocupa el segundo lugar, con uno por cada 3.077, seguida de Zamora, con uno por cada 3.671 habitantes y de Salamanca, con un rastreador por cada 3.751 ciudadanos.
Por debajo de la media de la Comunidad, aunque dentro de lo recomendado por Sanidad, se encuentran las otras cinco provincias. Estas son Segovia, con un rastreador por cada 3.828 habitantes, Palencia, uno por cada 3.382 habitantes y Ávila, uno por cada 4378 ciudadanos.
Las dos provincias más habitadas, León y Valladolid, son las que, en proporción cuentan con menos profesionales dedicados a esta tarea, aunque de nuevo por el mínimo recomendado por el Ministerio de Sanidad. León cuenta con un rastreador por cada 4.554 habitantes y Valladolid con uno por cada 4.638.
El portal de transparencia no ha informado si se trata de nuevas contrataciones o son profesionales de otras especialidades derivados a controlar la pandemia.