Se trata del único caso de aumento en Castilla y León, pues con un descenso medio del 17% en la Comunidad, el resto de provincias registraron menos asuntos en 2020 con respecto al año anterior. En el conjunto de la Comunidad, los expedientes del turno de oficio general pasaron de 41.090 en 2019 a 34.251 el año pasado, una caída motivada por los meses de confinamiento y la suspensión de la actividad judicial, que sin embargo no han supuesto una merma para las cifras de Burgos.
En el ámbito de las solicitudes por violencia de género, Burgos también se separa de la tendencia general anotada en la Comunidad, al mantener sus cifras inalteradas con respecto a 2019, a pesar de un descenso medio del 10,5% en Castilla y León. En la provincia burgalesa, los asuntos en esta materia pasaron de 550 a 552 en un año, mientras que en el conjunto regional 2.300 expedientes en 2019 se ha descendido a 2.059 tramitaciones.
El descenso de solicitudes por violencia de género es, en Castilla y León, menos acusado que el del turno de oficio general. "Los tres meses de aislamiento domiciliario han impedido que se produjeran múltiples delitos, pero la violencia de género en la mayor parte de los casos ocurre en el interior del hogar", explica el presidente del Consejo de la Abogacía de Castilla y León (CACYL), Julio Sanz Orejudo.