La procesión comenzaba con el preludio de los Gigantones y Gigantillos, mas los Danzantes de Burgos. Tras ellos la cruz de plata y sus estandarte, los representantes de las peñas de Burgos y del barrio; detrás de la comitiva festiva, miembros de la Adoración Nocturna masculina y femenina y el esperado Pendón de la Batalla de las Navas de Tolosa. Las autoridades militares civiles y niños de primera comunión precedían al clero, canónigos y concelebrantes que abrían paso al arzobispo bajo palio con el Santísimo, flanqueado por militares.
Hubo ausencias, no obstante, a causa de la COVID, como fue el caso de la portavoz del PSOE en el Ayto. Nuria Barrio.