Es la tercera victoria de Barbero en Clunia (una con Caja Rural y dos con Movistar) y la tercera de la temporada tras las conseguidas en la Vuelta a Castilla y León y la Comunidad de Madrid. En cuanto a la clasificación general, Miguel Ángel López (Astana) retuvo el maillot de líder en una jornada en la que solo perdieron tiempo Antón y Pardilla en el top-10.
La cuarta etapa, la más larga de la presente edición con 165 kilómetros, partía desde el Monasterio de San Pedro de Cardeña y apenas presentaba dificultades -solo un puerto de tercera (El Majadal) antes del ecuador- hasta la llegada en la Ciudad Romana de Clunia.
Clásico final con trampa que incluía un último kilómetro al 5% de pendiente media y rampas de hasta el 7% para eliminar a los velocistas puros en favor de algún uphill finisher.
La escapada de la jornada estuvo integrada por cinco corredores: Diego Rubio (Burgos-BH), Txomin Juaristi (Fundación Euskadi y que repetía fuga), Julen Amezqueta (Caja Rural), Thibault Guernalec (Fortuneo Samsic) y Lucas de Rossi (Delko Marseille). Con un terreno abierto y poco propicio para emboscadas, el quinteto siempre estuvo bien controlado por el pelotón y apenas dispuso de más de 2:42 de ventaja máxima.
Ausentes los portadores del maillot de la montaña -Pablo Torres- y las metas volantes -Egoitz Fernández- los premios se los repartieron entre Amezqueta (Alto del Majadal), Juaristi (Covarrubias) y Rubio (Aranda y Peñaranda de Duero).
Pese a la resistencia de Juaristi (uno de los más combativos en los compases finales), el grupeto fue neutralizado bajo la pancarta de los últimos 5 kilómetros ante el empuje de Movistar, Euskadi-Murias y otros equipos que se sumaron a la caza. Entre ellos, el Polartec-Kometa continental, esperando repetir con Moschetti.
Aún hubo tiempo para que una caída cortara el pelotón a falta de 1.500 metros. Inconveniente que no pilló desprevenido a Carlos Barbero, que esperó el momento exacto para salir tras un valiente Tao (y los italianos del Fantini) y superarles como una bala por la derecha para volver a sonreír en su llegada fetiche. El burgalés repite por segundo año seguido en Clunia.
Mañana tendrá lugar la última etapa de la Vuelta a Burgos con el decisivo final en alto de las Lagunas de Neila, de categoría especial, en una jornada montañosa de 141 kilómetros que saldrá desde Salas de los Infantes.