Desde el año 2008, la Consejería de Educación presta el servicio público de comedores escolares a una media de 30.800 comensales diarios. La experiencia en la gestión de los últimos años, así como la propia evolución del servicio, que ha reforzado su función de conciliación familiar, laboral y escolar, a la vez que ha mantenido la de ser instrumento de compensación de posibles carencias socioeconómicas y garante de la escolarización en condiciones de igualdad, llevaron a la Consejería de Educación, a través de la Dirección General de Política Educativa Escolar, a elaborar el pasado curso el Plan Global de Mejora de comedores escolares.
Entre los principales ejes de actuación incluidos en el mismo, realización de controles sanitarios, adaptaciones en los menús para lograr una transición a las indicaciones marcadas por la Estrategia para la Nutrición, Actividad Física y Prevención de la Obesidad (Estrategia NAOS), realización de una campaña permanente de información y colaboración con las universidades públicas de Castilla y León, destaca la realización de encuestas para conocer la aceptación que las familias tienen del servicio. Estos cuestionarios, que los progenitores complementan de forma anónima, están realizados con los contenidos propuestos por parte de las universidades públicas de Valladolid y León.
De esta forma, la encuesta correspondiente al primer trimestre del curso escolar, tras una prueba piloto en junio de 2015, estuvo disponible del 10 al 20 de diciembre para las familias de todos los usuarios de este servicio, habituales o esporádicos, ya que es importante recoger todas las impresiones posibles.
En total, 2.443 cuestionarios fueron rellenados, de los que 2.350 lo hicieron a través de la aplicación ubicada en el Portal de Educación de comedores escolares para usuarios registrados y 93 a través del servicio de atención al ciudadano 012, correspondientes a 3.300 usuarios de comedor, aproximadamente un 11,33 % de los asistentes diarios a este servicio, pues se realiza una por familia.
Los resultados de esta primera encuesta sobre la satisfacción de las familias respecto al servicio de comedor escolar que ofrece la Consejería de Educación han sido muy positivos, alcanzando una valoración de notable, con una nota media de 7,6, superando el 7 de la anterior encuesta. De hecho, casi un 80% de las familias están satisfechas o muy satisfechas con el servicio.
Respecto al tamaño percibido de las raciones, casi un 70 % de los padres consideran que es adecuado. La puntuación media es de 8,2, si bien es un aspecto al que se presta especial importancia en la gestión diaria pues es una queja de los padres -cada vez menos frecuente- y es importante hacer un seguimiento. Tan solo un 6 % considera los tamaños de las raciones muy escasos y un 25 % escasos. Además, a más del 40 % de los niños le gustan todos o la mayoría de los platos; así, el grueso de los encuestados, casi el 45 %, contesta que "algunos platos me gustan y otros no", que es la respuesta esperable de la población escolar ante esta pregunta.
La Consejería de Educación ha prestado especial interés en la contestación a las preguntas relacionadas con la atención de los escolares, ya que uno de los objetivos primordiales del servicio de comedor es el adecuado cuidado de los alumnos, siendo conscientes de la responsabilidad y dificultad que a veces entraña este cometido. La valoración en estos aspectos es altamente satisfactoria. En relación a la atención de los niños en referencia a hábitos saludables -ayuda para comer, motivación y educación en hábitos saludables-, un 83 % de las familias la considera muy buena o adecuada, similar al 84 % de las familias que considera muy buena o adecuada la atención en relación al cuidado de los niños y orden en el comedor.
Finalmente, un 81 % de los progenitores consideran que los menús servidos en el comedor son saludables y equilibrados, frente a un 4 % que consideran que nunca o casi nunca lo son.