La estadística del organismo regulador determina que la deuda de Castilla y León, a 31 de diciembre de 2017, se situó en el 20,8% de su PIB. Si bien este porcentaje es superior a la ratio del 19,8 % que le asignó el Consejo de Ministros en diciembre de 2016, previo informe favorable adoptado por el Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF), la Comunidad ha cumplido el objetivo de deuda al registrar un incremento de su endeudamiento dentro de los límites fijados por las reglas de estabilidad presupuestaria, que vienen definidos por la financiación del déficit público autorizado y la devolución de las liquidaciones negativas de los ejercicios 2008 y 2009.
En el boletín del Banco de España están incluidas las operaciones suscritas con cargo al Fondo de Facilidad Financiera (FFF), que suman 2.665,4 millones de euros? y las de 'factoring' sin recurso, es decir, la cesión a instituciones financieras de algunos créditos comerciales frente a las administraciones públicas, que agregan 59,5 millones de euros.
Asimismo, se contabilizan los préstamos para proyectos de colaboración público-privada y los de carácter reembolsable formalizados por el Gobierno de la Comunidad para apoyar a las empresas. Ambos alcanzan un importe conjunto de 617,2 millones de euros.
Para cubrir las necesidades de financiación previstas en los Presupuestos Generales de la Comunidad para 2017, la Junta ha combinado préstamos bilaterales con emisiones de deuda, que han aportado a las arcas autonómicas 1.023,8 y 553 millones de euros respectivamente. De esta forma, se avanza en la diversificación de la cartera desde el punto de vista de su estructura, donde los créditos con la banca representan el 71,5 % del volumen concertado y los títulos valor el 28,5 %.
El peso de estos formatos está calculado sobre el volumen del endeudamiento asignado a Castilla y León de acuerdo con la metodología del Sistema Europeo de Cuentas (SEC), que asciende a 11.870 millones.