La situación epidemiológica por COVID-19 empeora por momentos a pasos agigantados en Burgos. A fecha 2 de julio, el RT (Número Reproductivo básico instantáneo), alcanza los 2'15 puntos, con una tendencia alcista y exponencial: ha pasado de 0'76 el 22 de junio a dos en poco más de una semana.
Este factor de riesgo sirve para prever los contagios futuros, ya que supone el número de personas a las que un positivo puede contagiar, y por ello la Junta considera el máximo 'permitido' en uno.
Pero es que además, el resto de indicadores también está aumentando a un ritmo preocupante. Hasta hace poco se mantenía un único valor en riesgo alto: la ocupación en camas UCI de casos COVID (a fecha 2 de julio es de 18%). A día de hoy, se suman a esta circunstancia otros factores como: la incidencia en 7 días y la trazabilidad de los casos positivos.
Ambos resultan fundamentales ya que, si no se encuentra el origen de un caso COVID, este podría propagarse como la pólvora, y en este momento el porcentaje de seguimiento es de un 43'68% (por debajo de 50 ya es riesgo alto).
La tasa de incidencia acumulada de casos diagnosticados en siete días se sitúa en 121'62 y supone riesgo alto desde los 75 contagios. Esta variable también resulta clave para evaluar la probabilidad futura de contagios, ya que al ser una variable semanal informa de cómo se encuentra la positividad de COVID de una manera más exacta que la incidencia en 14 días.
Sin embargo, también hay que destacar el fuerte incremento de este último indicativo, que se encuentra en 159'09 y que por lo tanto, también supone un riesgo alto al sobrepasar la cifra de 150.