Ya ha comenzado la segunda fase de la operación salida de Semana Santa en todas las autonomías excepto en Cataluña, donde el Jueves Santo no es festivo. Dicha operación finalizará a las 24.00 horas del lunes 17 de abril.
De los 14,8 millones de desplazamientos previstos para toda la Operación especial de Semana Santa (del 7 al 17 de abril), 8,8 millones se producirán durante esta segunda fase, por lo que es recomendable planificar el viaje y evitar las horas más desfavorables.
Durante esta segunda operación salida, el flujo principal de tráfico se realizará desde los núcleos urbanos a zonas turísticas de costa, segundas residencias, poblaciones con actos religiosos tradicionales o zonas turísticas de montaña.
Para dar cobertura a dichos desplazamientos, la Dirección General de Tráfico pone en marcha un dispositivo especial con el objetivo de facilitar la movilidad y fluidez del tráfico, así como velar por la seguridad vial en las carreteras.
Para ello cuenta con los servicios de más de 800 funcionarios y personal técnico especializado que atienden los Centros de Gestión de Tráfico; todos los agentes disponibles de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil y más de 13.000 empleados de las empresas de conservación, de vías en régimen de concesión dependientes del Ministerio de Fomento y del resto de los titulares de carreteras y personal de los servicios de emergencia tanto sanitarios como bomberos.
Con el objetivo de mejorar la fluidez circulatoria, en los momento de mayor número de desplazamientos se instalarán carriles reversibles y adicionales con conos en determinadas carreteras , se paralizarán las obras que afectan a las calzadas, se limitará la celebración de pruebas deportivas y otros eventos que supongan la ocupación de las vías y se restringirá la circulación de camiones que transporten mercancías peligrosas y vehículos que precisen autorización especial para circular en determinadas horas de los días con más desplazamientos.
Durante este periodo vacacional se producen numerosos desplazamientos cortos que suelen realizarse por carreteras convencionales y que es donde suelen producirse el mayor número de accidentes mortales.
Curvas, cruces, adelantamientos y cambios de rasantes, suelen predominar en este tipo de carreteras en las que es muy importante moderar la velocidad- no se puede circular a más de 90 o 100 Km./h- y acondicionarla a las condiciones de la vía.
Además, en los desplazamientos cortos se deben tomar las mismas precauciones que en los desplazamientos largos. El conductor y todos los ocupantes del vehículo deben llevar puesto el cinturón de seguridad y en el caso de menores, éstos deben viajar si miden menos de 135 cm en los asientos traseros, con el sistema de retención infantil adecuado a su edad, peso y talla. Pese a ser una minoría, todavía hay usuarios de vehículos que no hacen uso de dicho dispositivo de seguridad.
Cuidado con las distracciones, especialmente el uso del móvil al volante. Al marcar un número en el móvil a una velocidad de 120 km/h recorremos, sin ver la carretera, una distancia de 429 metros, equivalente a unos 4 campos de futbol. Si escribimos un mensaje recorremos 660 metros a ciegas. La atención debe ser máxima a la hora de la conducir.
Respecto al alcohol tampoco se puede bajar la guardia. Si se va a conducir, la única tasa permitida es 0,0. Además, si una persona de nuestro entorno ha ingerido algún tipo de bebida alcohólica, no dejemos que conduzca.
Pese a ser consejos ya conocidos por los conductores, es necesario recordar que una conducción segura comienza en el mismo momento de planificar el viaje. Además, la DGT recomienda: