No tener que ponerse la mascarilla en los interiores, ¿significa entonces que tampoco habrá que llevarla ya en el transporte público o en los vehículos privados?
Lo cierto, es que tal y como puntualizó la propia ministra, esta nueva medida traía consigo ciertas matizaciones y entre ellas estaba el tener que seguir usando la mascarilla siempre que nos encontremos en lugares donde haya aglomeraciones y por supuesto, seguirá siendo de uso obligatorio en el transporte público, bien sea metro, tranvía, cercanías, autobús, taxi, vehículos VTC, teleféricos etc.
La historia podría cambiar en el caso de los vehículos privados, a los que la ministra no se refirió durante su comparecencia, lo que podría dar cabida a que ya no sería necesaria la puesta de la mascarilla cuando viajemos en un vehículo propio con personas que no pertenezcan al grupo conviviente.
No obstante, lo que sí seguirá en pie serán las multas sino se respeta el uso de la mascarilla en el interior del transporte público. Un gesto que podría costarnos 100 euros.