Las latas de conservas son un imprescindible en la despensa, al igual que los jeans en el armario, ¿cuántas veces os han sacado de un apuro? Seguro que muchísimas. Pero, ¿realmente sabes cómo sacarle un buen partido a estas conservas?
La mayoría de las veces que abrimos una lata de conserva, vertemos el contenido de su interior en un plato, y el líquido directo al fregadero, ¡ERROR!
El líquido de las conservas nos puede ser muy útil para posteriores guisos. Hay que hacerle caso a las abuelas: ¡no derrochar comida, y aprovechar bien las sobras! El caldo que contienen estos enlatados es rico en nutrientes, y con él podemos darle un toque final a nuestros platos, dignos de un buen chef.
¿Cómo aprovechar el líquido de las conservas?Podemos usarlo para completar el guiso de un buen pescado, si se trata de una conserva de pescado como, por ejemplo, el líquido de las latas de sardinas, berberechos, pulpo, caballa etc.
Si se trata del líquido de verduras, puede servir para hacer una buena menestra, alcachofas, coles de Bruselas o patatas con verduras, incluso se le puede añadir al puré. También como espesante junto al huevo cocido en la sopa.
Otros enlatados como aceitas, pepinillos, o alguno de pescado, puedes usarlo como parte del aliño de las ensaladas.
Otro dato curioso, para aquellos que le gusten las mezclas. Al igual que las patatas fritas con un toque de limón natural son típicas de Murcia, también se le puede volcar el caldo de las latas de mejillones, muy de Madrid.