Consideran que este encarecimiento supone un nuevo incumplimiento de las promesas del "gobierno progresista", que, señalan, "tiene además la desfachatez de defenderlo como parte de la necesaria transición ecológica. Esto no deja de ser paradójico, ya que el sistema de franjas intenta reducir el consumo en los hogares en las horas de mayor consumo de la industria, para evitar reformar las infraestructuras de distribución eléctrica.