Durante los meses de abril y mayo crece el Lansarón, una especie primaveral, pratícola, que fructifica formando grandes corros de brujas y cuyo sabor es harinoso. Se trata por tanto de una especie primaveral, pratícola, que fructifica formando grandes corros de brujas.
abril y mayo LansarónEn junio, julio, agosto y septiembre es habitual encontrar en los bosques maduros, en las cumbres y laderas y en las vaguadas el Hongo verano. Se trata de una variedad hemisferica, convexa y aplanada en estado maduro.
junio, julio, agosto y septiembreHongo verano
Mayo, junio, octubre y noviembre es una buena época para el Hongo Rojo, una especie que se encuentra en los bosques de coníferas y frondosas. La carne es blanca, inmutable, rosa bajo la cutícula, compacta de olor y sabor agradable. En este mismo periodo de tiempo podemos encontrar en forma de grandes corros de burbujas en paraderas, jardines y zonas herbosas las Senderillas.
Mayo, junio, octubre y noviembreHongo RojoSenderillasDurante cinco meses (abril, mayo, junio, octubre y noviembre) podemos recolectar la Seta de Cardo, una variedad que crece de las raíces muertas de umbelíferas, sobre todo del cardo corredor y cuyo sabor es dulce.
abril, mayo, junio, octubre y noviembreSeta de CardoEl Rebozuelo crece en los bosques de coníferas y frondosas durante los meses de junio, septiembre, octubre y noviembre. Su sabor es dulce y su carne amarillenta.
Rebozuelo junio, septiembre, octubre y noviembreEn abril y mayo son típicas las Colmenillas. La variedad Morchella elata se encuentra en los diferentes tipos de bosques y su carne es Escasa, blanquecina o grisácea, la Morchella vulgarisse se encuentra también en los bosques y su carne también es escasa, y finalmente la Morchella esculenta crece en los bosques húmedos, sobre todo de caducifolios.
abril y mayoColmenillas
Ya en julio, septiembre y octubre descubrimos la Oronja, una especie termófila que fructifica principalmente en bosques de frondosas.
julio, septiembre y octubreOronjaUna de las zonas más famosas por su micología es Soria, donde los Boletus Laminados destacan entre su gastronomía. Se trata de un plato sencillo de preparar, pero muy rico y aclamado por los turistas.
Para elaborar este manjar lo primero que hay que hacer es limpiar y lavar los boletus y posteriormente laminarlos. El siguiente paso será untar con un poco de mantequilla una bandeja de cerámica y dispersar sobre la misma los hongos. A continuación introducimos la bandeja en el horno a 150ºC y una vez transcurrido este tiempo regamos con un poco de aceite y escamas de sal y... ¡listo para comer!