El 24 de marzo se cumple un mes de la invasión de Ucrania por parte de Rusia. En estas semanas, miles de personas han vivido sometidas a bombardeos ilegítimos y millones han sufrido desplazamiento forzado. Los ataques de las fuerzas rusas contra poblaciones civiles y la destrucción gratuita de infraestructuras básicas de la vida diaria incumplen los Convenios de Ginebra y el derecho internacional de los derechos humanos, y deben cesar.
En estos momentos, la población de Ucrania se enfrenta a una catastrófica crisis de derechos humanos. Están muriendo personas, incluso menores, y muchos miles de vidas están en peligro.
Además, la invasión está teniendo un impacto severo en mujeres, niñas y poblaciones marginadas poniendo en peligro sus integridad y el acceso a sus derechos.
Las tropas rusas ya están cometiendo posibles crímenes de guerra. Al utilizar la fuerza contra otro Estado sin ninguna justificación legal, Rusia ha violado flagrantemente la Carta de las Naciones Unidas. Además, está abusando de su posición como miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU para protegerse de la responsabilidad.
No podemos esperar más: es urgente actuar para proteger a la población civil. AI se moviliza a nivel mundial el 24 de marzo para exigir a Rusia que detenga detener este acto de agresión contra Ucrania de inmediato y proteja a la población civil.