Ha recordado que en la anterior legislatura se acometió reformar este edificio que llevaba muchos años abandonado y cuyas obras estaba previsto que comenzaran a finales de 2022.
Sostiene que la edil Andrea Ballesteros cuenta la historia de este proyecto de forma sesgada ya que la deficiencias que se encontraron en la cimentación y la estructura que obligó a modificar toda la obra, venía de atrás.
Asimismo, sostiene que les han ocultado información a la hora de afrontar una nueva instalación en el polígono de Villalonquéjar, que finalmente no se va a llevar a cabo aduciendo un elevado coste. Además también cuestiona su escasa capacidad para sacar adelante una nueva ordenanza de Bienestar animal.
Manifiesta que se va a tener que indemnizar a la empresa con 18.000 euros y recuerda que una ciudad como Burgos debería priorizar el poder disponer de una perrera, en lugar de dar cabida a otros proyectos faraónicos que no importan a los ciudadanos.